El asalto a la razón

¿”Institucionalización” sí, constitucionalidad no?

El 2 de mayo de 2012, Guillermo Valencia, presidente municipal de Tepalcatepec, desde hace nueve meses exiliado, escribió al gobernador Fausto Vallejo una petición de apoyo para lo que solo hasta enero de 2014 comenzó a suceder: presencia “permanente” de policías estatales y gestionar el envío de policías federales y personal militar.

Dos semanas antes de la solicitud, estando él por fortuna fuera de sus oficinas, sujetos armados (algunos encapuchados, se aprecia en videos) llegaron en tres vehículos a la alcaldía y le dejaron la advertencia de que lo matarían si osaba regresar.

El 24 de febrero, precisamente en Tepalcatepec, nació uno de los primeros grupos de autodefensa, con cuyos integrantes (el médico José Manuel Mireles todavía no figuraba) Valencia sostuvo una reunión en que le ofrecieron ser su comandante y portavoz: en su contra no pesaba la sospecha (tampoco sobre sus policías, a quienes dejaron conservar sus armas) de tener complicidades con templarios.

¿Qué sucedió en esos dos meses de coexistencia entre los justicieros y el munícipe como para que éste haya tenido que exiliarse y poner a salvo a su familia?

Todo apesta a intriga de uno de los repentinos autodefensas, que estuvo en la amigable reunión con Valencia: su predecesor en el cargo y correligionario en el PRI, Uriel Farías Álvarez, quien durante la campaña electoral apoyó… al candidato del PRD, Aurelio Arreguín.

Agricultores, pobladores, empresarios, estudiantes, políticos y algunos implicados en el michoacanazo estaban entre quienes, incluido el ex presidente municipal, ofrecieron a Valencia liderarlos, pero éste cometió el error de rechazar la oferta y limitarse a decir que solo quería ejercer su función constitucional.

Farías, conocido también como El Paisa, es hermano de Juan José Farías Álvarez, El Abuelo, capturado por el Ejército (marzo del 2009) en Buenavista Tomatlán por sus probables nexos con la banda de Los Valencia.

El poder de Farías en las autodefensas es tanto que parte del equipo que tuvo cuando presidió el ayuntamiento es el que organiza las reuniones del grupo armado con la población e inclusive, ahora, con las autoridades estatales y federales.

La semana pasada (27 de enero), por ejemplo, en la presentación del Acuerdo de institucionalización que tuvo lugar en Tepalcatepec, compartieron presídium con el comisionado federal, Alfredo Castillo, y el gobernador Vallejo, Farías y dos de sus ex colaboradoras: Beatriz Sandoval y Juana Reyes (hoy autodefensas que organizan y arengan en reuniones populares), ex titulares del Instituto de la Mujer y Asuntos Agropecuarios respectivamente, firmantes además del documento.

Castillo y el gobernador no pueden hacer como que la Virgen les habla ni hacer de compinches del confabulador ex alcalde.

¿Por qué no invitaron a Guillermo Valencia para quien, pese a tener la legitimidad del voto, ninguna autoridad tiene reservado un asiento en la “institucionalización” del desmadre michoacano?

cmarin@milenio.com