El asalto a la razón

Improbable que Nuño ‘concurse’

Lo menos que tiene Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, son impedimentos estatutarios para relevar, a más tardar dentro de 15 días, al actual presidente del PRI.

Para llegar a ese cargo, lo único que el poderoso colaborador de Enrique Peña Nieto requiere es que sea o haya sido dirigente del partido, y hoy es uno entre 700 integrantes del Consejo Político Nacional.

De hecho, aun si fuera uno de los otros diez mil que participan en la Asamblea de Consejeros del PRI, Nuño cumple con la relativa pero innegable condición de ser dirigente.

Pero el que sea estatutariamente elegible no significa que se le vaya a exponer a un eventual cambio de opinión, a última hora, de su jefe, y que llegue al renovado gabinete presidencial, en los diez últimos días de agosto, como un derrotado.

Si lo partidista contara, la ventaja de Manlio Fabio Beltrones es notoriamente superior, pero el relevo de César Camacho puede surgir tanto del actual gabinete como del ámbito legislativo.

En cualquier caso, lo más improbable es que Aurelio Nuño se apunte.

cmarin@milenio.com