El asalto a la razón

Identificación de los responsables

Lo que parecía una extraña incompatibilidad entre rieles y trenes, según el Gobierno del DF, es mucho más complicado: hubo fallas de planeación, diseño, construcción y operación en la fantasiosa Línea Dorada del Metro.

Difícil imaginar algo peor, pero en calamidades como ésta cabe aquello del “éramos muchos y parió la abuela” porque, afirma el contralor Hiram Almeida, se han comprobado sobrecostos, uso de documentación apócrifa y desvíos por más de 600 millones de pesos.

El desastre activó ya la picota de las inhabilitaciones, multas multimillonarias y eventuales procesos penales a los 33 ya sancionados, más los que resulten de otra decena de auditorías en curso.

Menos que la probidad de instituciones públicas y privadas, el multifacético desmadre apesta al irresponsable “pásate la desa” de personas identificables en un proyecto descomunal realizado por miles de ingenieros, técnicos y servidores públicos.

Hoy que hablará, ojalá Marcelo Ebrard resista la tentación de politizar lo que se ve más bien como un asunto técnico-legal…

cmarin@milenio.com