El asalto a la razón

Honra a Graue su elogio de Narro

La actitud de Enrique Graue ante José Narro se antoja impensable en los relevos de cargos de gobiernos que surgen de la política vulgar.

Al protestar ayer como rector de la UNAM no tuvo empacho en reconocer:

“Son múltiples los logros conseguidos en estos últimos años. Hemos crecido en oferta educativa, matrícula, productos de investigación, presencia nacional e internacional, presupuesto y gestión administrativa. Todos le reconocemos al doctor José Narro la energía, pasión y espléndido liderazgo con el que condujo a nuestra máxima casa de estudios. Gracias a él, la Universidad
es más grande y prestigiada; es más fuerte y autónoma; es más nacional y mexicana. Muchas gracias, rector Narro, por estos años de infinita actividad…”.

Algo semejante hicieron los brillantes ex rectores que tenía frente a sí porque todos, como mejor pudieron, hicieron lo esencial que Graue se propone continuar: “Buscar que los alumnos que egresan de la UNAM sean reflexivos, creativos, innovadores, con compromiso social y ética profesional...”.

Genuino espíritu universitario, pues.

 

cmarin@milenio.com