El asalto a la razón

Freno al envilecimiento

Con el violento ataque del martes por parte de vecinos y taxistas en la colonia Peñón de los Baños contra vehículos de Uber, el gobierno de Miguel Ángel Mancera tiene la oportunidad no solamente de cumplir con hacer pagar lo que en justicia proceda a quienes delinquieron, sino de impedir que el envilecimiento de otros sectores de la población haga de la Ciudad de México un vergonzoso ejemplo de barbarie.

La empresa del novedoso transporte sintetizó muy bien lo que entraña ese acto de vandalismo:

“Es un ataque gravísimo a la libertad y al derecho de todos a ganarse la vida de manera digna”.

Aunque se está a pocas horas del inicio del proceso de regulación del servicio, los taxistas tradicionales, como igual sucede con mezquinos contlapaches en otras ciudades del mundo, alegan “competencia desleal”.

Pero es la competencia, precisamente, lo que mejora y abarata los servicios.

Intolerable sería que comerciantes establecidos destruyeran los puestos del ambulantaje que se les instalan enfrente…

cmarin@milenio.com