El asalto a la razón

Festín de cuervos

Al tiempo que la Cámara de Diputados aprobaba el nuevo Código Nacional de Procedimientos Penales, cuya piedra de toque es la presunción de inocencia (no más el injusto sistema DE “justicia” inquisitorial), dos mujeres fueron echadas a la hoguera por su condición genética, una, y la otra por aparecer con aquella en una fiesta.

Melissa Plancarte Bustos es hija del probable capo Enrique Plancarte Solís y cantante grupera.

La segunda es Iris Vianey Mendoza, senadora del Partido de la Revolución Democrática.

Plancarte Bustos afirma que desde que cumplió 15 años  no ha visto a su padre, y Mendoza explica que la coincidencia de ambas se dio en la celebración del cumpleaños de un estilista… en junio de 2011.

Ipso facto, a Melissa le fueron cancelados varios contratos en el estado de Zacatecas y la senadora solicitó ayer licencia para que la PGR la investigue.

Los miserables linchadores que se apresuraron a culparlas de delitos tan absurdos como portación de padre prohibido y triste coincidencia ignoran que, salvo prueba en contrario, a dos jurídicamente inocentes les chingaron ya la vida.

cmarin@milenio.com