El asalto a la razón

Delincuencia a la vista de todos

El correo de ayer fue limón en la llaga que hace muchos años padecen los tamaulipecos.

“Soy de la mayoría que vive afectada, de una u otra manera, por cdg, zetas, fresas, rojos, etcétera, cuyos actos no pueden ignorarlos las autoridades locales (son las más coludidas), estatales y federales.

“Por eso la gente que tiene con qué ha huido del estado.

“¿Secuestro? Casi siempre cobrando, y sin regresar al secuestrado. ¿Extorsión? En mercados municipales, tianguis, negocios diversos, plazas comerciales, carnicerías, pollerías, pescaderías. ¿Transporte? Cobran cuota a los choferes de camiones y taxistas: si tienes papeles en regla pagas, pero si andas de pirata pagas más.

“¿Robo? A la nación con el saqueo de combustible”.

En contubernio con funcionarios y notarios, dice, “los narcos  se han apropiado de ranchos y negocios, o abren por ejemplo expendios de agua embotellada para lavar dinero”.

Y solo son delincuentes, dice, quienes construyen grandes mansiones… en barrios de pobres.

La canija narcodelincuencia, pues, a la intemperie.

cmarin@milenio.com