El asalto a la razón

DF: liberal o restrictivo

Hay quien se ríe de la idea de que la Ciudad de México sea capital de la igualdad y las libertades.

Con su esposa y sus hijos (de seis, cuatro y dos años), Álvaro García visitó en Semana Santa el DF, y en la progresista colonia Condesa “vimos que es más fácil llegar a un restaurante con perro que con niños: es más fácil llegar en bicicleta que con una carriola. Uno que no tiene sillitas para menores ofrece agua para mascotas; otro tiene estacionamiento para bicicletas pero no espacio para la carriola, y uno más ofrece opciones de comida orgánica, pero nada de platillos para menores. Y en otro comedero de Reforma “quisimos instalarnos en la terraza, pero igualmente prohibido: las terrazas están prohibidas para los niños (¡qué absurdo!), pues son corrales, como les llamas, de los fumadores”. 

En el Museo de Antropología “salimos al patio central, nos sentamos en una banca y los guardias nos impidieron darle un plátano a uno de los niños”.

Conclusión: “¡Vaya ciudad de avanzada que permite (¡wow!) ponerle a tu hijo los apellidos en el orden que quieras…!

cmarin@milenio.com