El asalto a la razón

Consejeros electorales "en capilla"

Con elemental sentido común, Santiago Creel decidió en 2000 no impugnar la candidatura de Andrés Manuel López Obrador a la jefatura de Gobierno del DF, pese a que la credencial de elector del aspirante consignaba su domicilio en Tabasco.

Y es que al panista le bastaba saber, como lo recuerda hoy, que AMLO tenía ya varios años viviendo en Copilco (por el rumbo de Ciudad Universitaria).

Ahora, con un caso semejante y a propósito de un puesto de elección menor que el gobierno de la capital, el Instituto Electoral del DF, por cuatro mezquinos votos contra sensatos tres, le niega a Xóchitl Gálvez su derecho a contender por el PAN para la jefatura de la delegación Miguel Hidalgo.

El rechazo contraviene el Estatuto de Gobierno de la capital y la Constitución General de la República, pero es aberrante bajo cualquier punto de vista porque, aunque la señora solía votar en Pachuca, tiene 30 años de residir en la Ciudad de México, 17 de ellos en la Miguel Hidalgo.

Si, como es lógico, el Tribunal Electoral echa abajo la negativa, el fallo debe incluir el despido de cuatro consejeros electorales locales…

 

cmarin@milenio.com