El asalto a la razón

Cerrazones y "filtraciones"

La filtración del video con los audios de la fuga de El Chapo Guzmán permite recordar que, como el agua, las informaciones de interés público siempre encuentran su salida.

Para su desgracia, eso es ignorado por muchas administraciones, sin considerar que abrir la información acarrea más beneficios que perjuicios, por lo que resulta estulto pretender ocultarla.

La divulgación antier en Televisa de los sonidos y la revelación ayer en MILENIO de que, desde al menos una semana antes del escape, se escuchaban los mazazos y ruidos de taladros confirman que el capo no salió de puntitas para no despertar a sus carceleros.

Por hacerle al detective chino, el gobierno de Enrique Peña Nieto está metido en una innecesaria nueva ola de sospechas, evitables de haberse abierto lo que sucedió aquella noche de julio en la prisión que, afamada como de máxima seguridad, resultó ser una coladera.

Con el niño ahogado y El Chapo fugado, aquí una máxima de los escasos comunicadores más eficaces en distintos gobiernos: "Si emites la información, la controlas...".

cmarin@milenio.com