El asalto a la razón

Causas, efectos y equívocos

Jesús Murillo Karam dijo ayer que los atentados en 18 subestaciones de la CFE fueron reacción de la delincuencia “por el rescate que se ha hecho de Michoacán, en el que se había perdido inclusive el control territorial y que nosotros rescatamos…”.

Cierto que hoy se puede circular con menos inseguridad por el estado, pero la cronología de los hechos del fin de semana parece negar la causa-efecto de que habla el respetado procurador general de la República:

El sábado, un millar de autodefensas de Tierra Caliente, oportunamente desarmados por el Ejército, llegó dizque a “liberar” Apatzingán, y probables integrantes de los Caballeros templarios (que en esa ciudad tienen su santuario urbano) desalentaron a balazos a los “libertadores” y movilizaron a la población para protestar frente a la 43 Zona Militar por el supuesto cobijo a los autodefensas y apedrear vehículos de la Policía Federal.

Y fue después, la madrugada del domingo, cuando se cometieron los atentados en una reacción, sí, pero no precisamente al “rescate” de la entidad…