El asalto a la razón

La CNTE, primero a desquitar la paga

Ha ido tanto el cántaro al agua que Luis Enrique Miranda, subsecretario de Gobernación, advirtió a quienes insisten en demandas imposibles de satisfacer:

“Tuvimos una reunión con la Comisión Nacional Política de la coordinadora y establecimos una condicionante: la Secretaría de Gobernación no se sentará en la mesa con ellos hasta en tanto todos los contingentes movilizados estén en sus escuelas trabajando. Mientras tanto, no hay diálogo con la coordinadora…”

Es la primera ocasión en que a la disidencia magisterial se le hace notar que no puede continuar socavando el derecho superior de la infancia, abandonando tan solo en Oaxaca a más de un millón 300 mil niñas y niños que han sido rehenes de la parte menos capacitada, más impresentable y caciquil del profesorado a cargo de la enseñanza pública.

Vista la verdadera dimensión de ese movimiento retardatario que con vandalismo y jarabe de pico no pudo boicotear las elecciones ni llevar “50 mil”, sino únicamente unos cuatro mil activistas a pudrir (también) la Ciudad de México, parece que la pesadilla está llegando a su fin…

cmarin@milenio.com