El asalto a la razón

Apatzingán desde el anonimato

“Esto podría ser una versión de Tlatlaya para la PF”, dijo a France Press Raúl Benítez Manaut, investigador de la UNAM.

A eso llega hoy la “revelación” de lo que Ricardo Alemán define periodismo de la farándula política y el autor de estas líneas como periodismo carroñero: la “reconstrucción” de las ejecuciones de Apatzingán, basada en “testimonios grabados”… de gente sin identidad, sobre el desalojo de la alcaldía en esa ciudad, con la tesis de que en la balacera no fueron nueve sino 16 los muertos.

“¡Mátenlos como perros!”, se dice que fue la instrucción a los federales, pero no se explica por qué sobrevivieron 44 heridos, o la razón de que a estas fechas (más de cien días después) ni un solo deudo de los siete añadidos (y desconocidos) haya levantado la denuncia lógica.

Lo asombroso ya no es la invención de cuentos “periodísticos”, sino que a esta inverosimilitud se le haya dado recepción oficial.

¿Resultado?: Le Monde y NYT notearon ayer en sus páginas web la “revelación”, y Raúl González Pérez anunció que la CNDH hará lo que… ¿en su momento no hizo?

Houston, Houston…

cmarin@milenio.com