El asalto a la razón

La justicia no es prioridad

La abrogación de la reforma educativa entre las 13 demandas que hicieron ayer en Gobernación representantes de los deudos, los heridos y los pobladores de Nochixtlán da idea de hasta dónde usa el dolor ajeno la eufemística y temible Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Se cuelga lo mismo del duelo de los padres de Los 43 que les cuelgan a niñas y niños cartulinas contra la educación de calidad que debieran recibir.

Primitivo Bautista López, habitante de la localidad, dijo textualmente: "Si estuvimos en el lugar de los hechos, es porque creemos que esta reforma tenemos que echarla abajo...".

¡Ah, chingá!

¿Pues qué no de lo que se trataba era de exigir justicia?

El mismo luchador social mintió al decir que Osorio "nos faltó al respeto, nos abandonó a media mesa", porque después de dos horas de trillados rollos ideológicos y políticos, a punto de un explicable receso, el aludido pidió que siguieran tratando con los subsecretarios.

Y es que, con perdón de los vividores de tragedias, a Osorio no se le paga por atender solamente uno del titipuchal de FRENTES del desmadre nacional.

cmarin@milenio.com