Red Social

Solidaridad humana

Hoy se celebra el Día Internacional de la Solidaridad Humana. Fue instituido por la Organización de las Naciones Unidas en 2005 y se le concibió como un principio que debía regir las relaciones internacionales de este siglo. Su propósito más importante ha sido hacer frente a dos desafíos crecientes, si bien no únicos, del actual orden mundial: la pobreza y la desigualdad.

Independientemente de las estrategias económico-financieras y de gobernanza, así como de las políticas sociales, de desarrollo, de género, de igualdad y de oportunidades que se deban instrumentar para revertir y, en su caso, erradicar estos fenómenos, los representantes nacionales ante el organismo concluyeron que el principal instrumento debía proceder de la práctica de una cultura de la solidaridad, en el sentido de asistir, compartir y cooperar.

La solidaridad, categorizada, desde esta perspectiva, como un valor fundamental y universal de vinculación entre países, debe cristalizar en asistencia y ayuda, así como en soluciones amplias y duraderas a los problemas y vulnerabilidades que afrontan algunas naciones calificadas por la Asamblea de la ONU como "menos industrializadas o adelantadas".

Dicho valor debe traducirse, a su vez, en un compromiso voluntario que adquieren los estados miembros y diversos sectores públicos y civiles para apoyar las solicitudes de los gobiernos sobre financiamiento a proyectos destinados a aliviar la pobreza, o bien, respaldar iniciativas de organizaciones que ponen el énfasis en el desarrollo comunitario, especialmente las localidades que cuentan con segmentos poblacionales que requieren, por su problemática, ser favorecidos o auspiciados. Para tal fin, se puso en marcha el Fondo Mundial de Solidaridad, que se financia de las aportaciones de organismos internacionales, sector privado, instituciones, fundaciones y particulares interesados y abocados a erradicar la pobreza o promover el desarrollo social y humano en dichas naciones.

Al concretar por esta vía la solidaridad humana, los esfuerzos de la diplomacia han dado frutos y nos han proveído de una de las más grandes aportaciones, por su sentido humanitario, social y productivo, en materia de cooperación internacional. Celebrarlo el día de hoy nos ofrece la oportunidad de apreciar y tomar conciencia sobre la importancia de desarrollar conductas solidarias, cuya actitud centra su fuerza en sus beneficios colectivos a través de otro conjunto de valores que armonizan la convivencia entre personas y nos invoca a ser mejores: igualdad, inclusión, redistribución y justicia social.