Australadas

Versiones y perversiones

Hay discos en la vida de los hombres que se quedan para no irse nunca, o que se van, pero se tardan años en hacerlo. Cuando adolescente escuché tantas veces "Carrusel", de los Enanitos Verdes, que la cinta donde estaba grabado se atascó en la grabadora y para destrabarla hubo que darle en la suya y después pegarla con "yurets". Total que el casete siguió sirviendo varias decenas de puestas más. Lo mismo me pasó con un vinil de la Banda Timbiriche (y si alguien lo cuenta lo negaré), un día se me cayó y tuve que prescindir de las dos primeras rolitas ante el pedazo faltante del larga duración. Y por razones desconocidas de unos cinco años a la fecha tengo una especial filia por dos discazos (a mi entender): "Enemigos íntimos", de Joaquín Sabina y Fito Páez, y Dúos, tríos y otras perversiones, de Ariel Rot y una runfla de chamacos que le acompañan.

Del primero se explica por sí sola la obsesión, dos genios, uno de "La lengua de Cervantes" y el otro del virtuosismo melódico, no pueden más que generar un parteaguas, incluso si con él hay catástrofe de por medio, como ocurrió; del segundo me sigue intrigando la manera en que un cantante con una buena cantidad de millas a cuestas, puede convocar a tan selecto séquito de cómplices. De Miguel Ríos a Bunbury, pasando por M Clan y Amaral, del propio Páez a Calamaro, hasta llegar a los Pereza. El asunto es disfrutable por la renovada versión con que reviven clásicos del argentino ex Los Rodríguez. Esta filia me ha llevado a pensar en la enorme tradición de covers que llenan la cultura pop, unos mejor logrados que otros, algunos francamente lamentables y otros que superan con creces al original.

Buscando en el disco duro (de roer) de la compu me encontré con la versión que hace Keane a "Under pressure", de Queen y David Bowie; la de Stereophonics al tema de Mike D´Abo, "Handbags and gladrags", que hiciera célebre Chris Ferlowe y, sobre todo, el único hombre que se peina con la licuadora, Rod Stewart. Me topé de golpe y porrazo con "Look at your game girl", la rolita que escribiera Charles Manson para pagarse la defensa legal por haberle dado cuello a Sharon Tate en los sesenta, y que Axl Rose versionara en un track oculto del álbum "The spaguetti incident". El legendario "Always on my mind", ineludiblemente ligado a Elvis "The Pelvis", con la apropiación que hacen de él los Pet Shop Boys, y la lista va que vuela para dedicarle un buen rato al recuento de los daños.

"Stop your sobbing", original de The Kinks, resignificada por The Pretenders; éstos mismos junto con UB40 dándole al tema que hiciera famosos a Sony y Cher, antes de que ella lo mandara a volar a él; "Under my skin", con Frank Sinatra y la disfrutable version de Michael Buble. "Gloria", con dos Morrison, el irlandés Van, líder de los Them, y Jim, el vocalista de The Doors, y también "Come on Eileen", con los Dexy´s Midnight Runners y posteriormente los skatos de Save Ferris. El problema de hacer una lista así es clavarse en la textura obsesiva de tanto rollo. Y acabar con filias inexplicables por la música, los discos y tanto sospechoso común. Digo, chillón el niño y le patean la cuna.