Australadas

Razones de peso

"No estoy gordo, soy de huesos grandes".

Garfield

Viendo como están las cosas a últimas fechas, solamente me queda algo por decir: ¿por qué son tan ay así con Luismi? Sin deberla ni temerla ese paladín de la intelectualidad se ha convertido en la comidilla de la raza. Y en la nueva víctima del tren del meme, lo que significa estar tristemente de moda. Porque aunque se diga que mientras hablen de uno, aunque hablen mal, puras pamplinas. El Sol, que siempre había querido ser el objeto del deseo de las "shikitas" y las doñitas, nomás no ve la suya.

Ignoro si la lógica del tobogán en el que está metido sea que come por estar deprimido o si comer lo deprime, lo cierto es que desde que su "puerquecito" denota el excedente en la ingesta de tamales, como que ha venido a la baja su "setsapil". Digo, no es que a los chubis no se les encuentre el atractivo, pero hasta entre los microbuseros hay rutas. El problema no es que le meta fruta a la piñata, sino que se exponga al escrutinio público. Ya se sabe cómo es la banda de ojeis. Jariosa la niña y le ponen reggaetón.

Por eso y no otra razón creo que Luismi suspendió el show en el Auditorio "Naconal". Nada más para que la perrada sintiera lo que es amar a Dios en tierra de indios. Por odiosos y criticones les fue como les fue. Como si este país no ocupara el primer lugar en obesidad. Si por algo odiaban los hombres al Sol era precisamente por ser lo opuesto a la mayoría, por estar mamey y carita. Ahora resulta que todos usamos camisetas talla "ch" y llevamos una dieta mediterránea, lo que nos da el derecho de tundirlo a punta de memes. Por eso, al americanista son de ódienme más, les dejó botado el concierto.

¿Quién podrá rescatarnos de la tristeza de quedarnos sin el clásico "cómo disheeee"? En especial ahora que la Señorita Laura ha decido hacer una pausa en su bodrio televisivo, quesque para tomar nuevos aires ¿Qué van a ver las doñitas y los niños mientras se hacen haciendo la tarea? Nadie puede ir por la vida así, rompiendo tan impunemente los corazones de la gran familia mexicana. Lo peor es que a la ausencia de ese distinguido personaje se puede sumar la de "Chabuelo". O sea, éramos muchos y parió la abuela.

Y es que hay rumores de que algo puede pasar con la emisión del amigo de todos los niños. Él, que lleva 47 años despertando a por lo menos tres generaciones de cuates, quien sobrevivió a la ausencia de comida chatarra en su programa. Chabelo simplemente no puede irse. Él, que representa la memoria parvularia de este país en ruinas y que con toda seguridad sobrevivirá al fin del mundo, junto con los Rolling Stones y las cucarachas. No, por favor.

Sólo por eso me voy a recrear viendo diez o doce veces la repetición de la mazapaniza que le propinó el Barça al Madrid. Igual y en una de ellas los merengues alcanzar a meter un golecito. Y para volver a la realidad y sentir el rigor del México mágico me recetaré la retransmisión del América vs Pumas, mientras pienso en lo que le "panzó" a Luis Mirrey, busco cómo hacerle para que Chabelo no cuelgue el micrófono y ruego porque el retiro de la Bozzo dure unos 25 ó 30 años, mínimo!