Australadas

“Candidotes” en campaña

"El elector goza del sagrado privilegio de votar por un candidato que eligieron otros".

Ambrose Bierce

Algo debe haber en esos nobles espíritus que con el corazón en la mano y unas brutales ganas de servir a la gente salen a la calle a ganarse el voto con el sudor de su partido. Hoy que estamos "up to the mother" de tanta perorata, de promesas, de caritas sonrientes en espectaculares, de mítines de campaña y demás demoliciones bendecidas por la diosa democracia, bien haríamos en honrar a tan insignes personajes que se dejan la piel por el bienestar de la perrada.

Y es que no es de Dios que me los sobajen y les apliquen bullying electoral, nada más por haber tenido la osadía de pretender gobernar este país en ruinas. Amígdalas (diría el macho Ego Sánchez) es lo que se requiere para semejante misión y los insignificantes ciudadanos de a pie tendríamos que comprenderlo. No es un asunto menor. Menos ahora que en algunas geografías ser candidato se ha elevado al rango de deporte extremo versión hard core.

Eso explica que haya quienes teman por la integridad de su puerquecito, ante la incertidumbre de no saber si regresarán con bien a sus humildes moradas de interés social. Una desventaja que ni los millones en prerrogativas a los partidos políticos pueden compensar y que solamente se explica con el servicio a la patria y el pasaporte a la historia que conlleva semejante labor. Con la satisfacción del deber cumplido, a pesar de la exposición mediática y la publicidad, de los huesos, el oportunismo y la certeza de que el que se mueve no sale en la foto.

Por eso hay que entenderlos, porque hacen lo que pueden (que no es mucho) con lo que tienen (que es bastante). Porque tienen que luchar contra el injusto estigma de ser llamados políticos. Porque el prejuicio social es un arma que lacera su naturaleza de seres bienintencionados. Porque cierto es que no han hecho las cosas del todo mal, pero porque les ha faltado tiempo. Por eso hay que brindarles la oportunidad, para que, citando a mi tía Juana La Cachonda, luego no anden con habladas.

Con todo, el pasado 10 de mayo muchos se sorprendieron de que hubiera algunos "candidotes" que buscaran capitalizar el día llevando agua a su molino. Pero más sorprendente resultó que tuvieran alguna razón para festejar, ellos que suelen dejar constancia de que si hay algo que les falta es precisamente eso. Como quiera que sea, y ya que hablamos de honor a quien honor merece, sigo pensando que pase lo que pase terminarán gobernando como siempre las pintarrajeadas. Ya que sus hijos no pudieron.

EL BREVE ESPACIO

Hay preguntas que me atormentan, me rompen la cabeza y dos glándulas que se hallan una cuarta abajo del ombligo: ¿En algún momento de lo que resta del año serán inaugurados los puentes de Las Torres y el distribuidor Toluca-Naucalpan? ¿Será demasiado pronto para aprovechar la coyuntura electoral o dirán que hay veda y que mejor lo dejan para el año que viene? No quiero ser alarmista, pues para eso hay varios pasquines al alcance de todos, pero la gente está harta y eso más antes que después pasa factura. En junio, por ejemplo.