Contrastes

El suicidio del PRI

La crisis por la que atraviesa el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Puebla no sólo se refleja en el total desorden que existen en todos los niveles de ese partido, sino que traerá serias consecuencias en el mediano y largo plazo para recuperar la presidencia municipal y la gubernatura de Puebla.
La guerra interna que se vive todos los días en el PRI lo único que provoca es que éste se debilite a tal grado de que no existen elementos para pensar que podrán postular candidatos con serias posibilidades de triunfo para las elecciones federales del 2015 y para la mini gubernatura y la gubernatura en el 2018.
Por donde se le busque el PRI carece pies y cabeza y sus infinitos problemas generan las condiciones para que un político como Rafael Moreno Valle capitalice nuevamente las fracturas del tricolor para retener las principales plazas de la entidad.
El morenovallismo cada vez se ve más fuerte pese al desgate que implica ejercer el gobierno durante tres años, pero refleja tal condición porque el PRI sigue sin reponerse de la derrota del 2010.
Esa combinación ha permitido que el morenovallismo luzca fuerte y, por ahora, casi invencible para sus contrincantes políticos y así seguirá hasta que el PRI pueda superar su interminable crisis para que pueda competir de  manera seria para las próximas elecciones.
Por eso el resurgimiento de figuras como Javier López Zavala, el crecimiento de Juan Carlos Lastiri, más la suerte que siempre acompaña a Blanca Alcalá por ahora son engañosos espejismos de recuperación del PRI.
El PRI sigue empeñado en cometer un suicidio político y no se ven rastros de que termine su crisis e inicie en el mediano plazo la recuperación para que puedan enfrentar con verdaderas posibilidades de triunfo al morenovallismo.
Enrique Agüera resultó un buen experimento para el PRI pero insuficiente por el claro distanciamiento que existió entre el candidato y las estructuras del PRI.
El PRI desperdició el capital político del exrector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y ahora no se ve que tenga gallos de peso para pelear con Antonio Gali Fayad, Jorge Aguilar Chedraui, Patricia Leal, Fernando Manzanilla y otros tantos del equipo de Rafael Moreno Valle.
Quizá el PRI tenga que recurrir a un morenovallista en el mediano plazo para ganarle al equipo de Rafael Moreno Valle.
Aunque también está la posibilidad de recuperar todo el capital ganado por Javier López Zavala y ponerlo a competir para recuperar todo el terreno perdido.