Contrastes

PRI pierde terreno en el Congreso

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) sigue sin percatarse que el retraso en la designación del coordinador de los próximos diputados locales es contraproducente porque no permite negociar posiciones dentro de las Comisiones en la próxima Legislatura.
Mientras el PRI no formalice la designación de José Chedraui como el coordinador de la próxima bancada del tricolor, éste no puede asumir un papel real de negociación con su primo Jorge Aguilar Chedraui para tratar de conseguir algunas posiciones relevantes.
La tardanza del PRI para designar al coordinador lo único que provocará es que Puebla Unida prácticamente tome por asalto las presidencias de las Comisiones más importantes de la siguiente Legislatura.
Es decir, el PRI deberá conformarse con algunos espacios de poca relevancia política porque sigue sin tener la capacidad de unirse y tratar de terminar con todas las divisiones que lo tienen hundido.
Para nadie es un secreto que el único político que tiene la capacidad de negociación real con el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y con el gobernador, Rafael Moreno Valle, es el empresario Pepe Chedraui.
Nadie en su sano juicio pondría a Pablo Fernández del Campo como el coordinador de la fracción porque además de perder la diputación federal llevó a su partido a la peor situación política de la historia en la entidad.
Pablo Fernández perdió el respeto de todos los priistas, desde los líderes estatales hasta los dirigentes de las colonias que lo ven como uno de los principales responsables de la derrota política de este 2013.
Con respecto a Leobardo Soto es evidente su entreguismo hacia el gobernador, Rafael Moreno Valle, y no representa ninguna garantía de lealtad a su partido y mucho menos a los intereses de la nueva fracción tricolor.
Leobardo Soto está más cerca del gobernador de lo que muchos imaginan porque su bonanza económica está muy ligada al mandatario por todas las obras que hacen para la construcción de la planta Audi en Puebla.
La situación del PRI es patética y puede empeorar en la medida en que la dirigencia nacional no haga la designación de Pepe Chedraui como su coordinador y de una vez por todas haga el anuncio del nombre del nuevo dirigente estatal.
La pasividad con la que César Camacho e Ivonne Ortega han tomado el caso de la catastrófica derrota y la interminable división deja muchas cosas que pensar sobre una derrota pactada en Puebla.
En la medida en que el PRI siga sin empezar el proceso de reconstrucción interna, de elección de nuevos y reales liderazgos y de poner orden, el morenovallismo seguirá como la principal fuerza política de la entidad.
El PRI dejó de ser un riesgo político real y la pésima administración del presidente de México, Enrique Peña Nieto, son factores que no auguran nada bueno para los priistas que no podrán competir de manera seria y real ante los candidatos de Rafael Moreno Valle para el 2015.
Todo indica que el PRI seguirá como una caricatura de oposición durante muchos años más.