Rumbo Político

Con bombo y platillo

Con la promulgación de las leyes secundarias de la Reforma Energética que hiciera el lunes pasado el presidente Enrique Peña Nieto, quien estuvo acompañado por los coordinadores de los grupos parlamentarios de las Cámaras de Diputados y Senadores, el jefe del Ejecutivo convocó a acelerar la Ronda Cero y Ronda Uno de la exparaestatal Petróleos Mexicanos, que estará dotada de autonomía que aligerará su carga fiscal y operatividad, para que en corto plazo trabaje con números negros y finanzas limpias.

Por lo pronto, la Secretaría de Energía en el transcurso de hoy, dará a conocer los resultados de la Ronda Cero que comprende las asignaciones de las áreas de exploración y campos de producción que conservará el nuevo Pemex.

El presidente Peña Nieto expuso que dichas medidas forman parte de las 10 acciones que emprenderá la administración federal para acelerar la implementación de la reforma energética.

La recién nombrada Empresa Productiva del Estado, cuenta con un Consejo de Administración integrado por 15 personas que será reducido a 10; de los cuales el sindicato petrolero dejará de ocupar los cinco lugares que posee. Por lo pronto, el primer mandatario deberá enviar al Senado las propuestas de los integrantes que serán nombrados en los próximos 90 días.

Así pues, la nueva Ley de Hidrocarburos entrará en vigor el primero de enero del 2015; Luis Videgaray, secretario de Hacienda, dijo que será hasta 2019 cuando Petróleos Mexicanos comience a registrar los beneficios del cambio fiscal por el Congreso, por lo que dejará de aportar hasta 90 mil millones de pesos.

De esta forma, el jefe del Ejecutivo federal, festejó con bombo y platillo, la puesta en escena; el senador priista Emilio Gamboa echó las campanas a vuelo al afirmar que, la madre de las reformas, permitirá a México ser una potencia económica en el mediano plazo; mientras que el coordinador perredista, Luis Miguel Barbosa, manifestó que la aprobación únicamente beneficiará a los mismos grupos de poder político y económico.

Se siguen desgarrando las vestiduras. Para muestra un botón: la izquierda mexicana sigue argumentando que el petróleo ya no será más de los mexicanos, que esta reforma es una traición a la patria. Primeramente, ¿cuándo fue nuestro el petróleo? ¿Qué dividendos hemos recibido de las ventas emanadas por el llamado "oro negro", durante décadas? Ninguna, esa es la triste realidad. Esperemos por el bienestar de los más de 115 millones de mexicanos, la mentada reforma energética nos saque de esta grave crisis económica y social que sigue extendiéndose como virus galopante por todo el territorio nacional.