Rumbo Político

Sentimientos de frustración

Debido a la difícil situación por la que atravesamos como nación, los reclamos de la ciudadanía salen a la luz, reflejan el enojo y la impotencia, derivados de la falta de oportunidades para el grueso de la población, enfocando la confianza en la actual administración, por la falta de cumplimento de promesas de campaña.

Estudios de opinión revelan que los ciudadanos realizan comentarios de reto, de desesperanza, de cuestionamiento y, lamentablemente, no son comentarios positivos o de felicitación para el gobierno que encabeza el presidente Enrique Peña.

Los estados de ánimo hacia el jefe del Ejecutivo y el desempeño que proyectan los ciudadanos de todos los estratos sociales, son distintos y tienden a lo negativo, ya que se formulan preguntas de diferente índole que rayan en la desconfianza hacia a la administración federal.

Esta desesperanza se debe a que llevamos décadas con malos y pésimos gobiernos (según sea el caso y las cifras correspondientes), por la falta de pericia y eficacia al gobernar; por el incumplimiento de los Planes Nacionales de Desarrollo; por las continuas devaluaciones del peso frente al dólar; por las deudas internas y externas, que en su momento fueron impagables; por el pobre crecimiento económico que hemos tenido a lo largo de más de 40 años; por la escasez de visión para crear más de un millón de empleos anuales bien remunerados; por el nulo apoyo a campesinos, agricultores, ganaderos para producir lo necesario para nuestro consumo; por la corrupción de funcionarios en turno de los tres niveles de gobierno; por la inseguridad que azota a todo el territorio nacional por el desmedido crecimiento del crimen organizado en todas sus modalidades; además de un sinfín de peticiones y frustraciones por parte de la ciudadanía a la que no se les escucha, ni se toma en cuenta su opinión.

La desesperanza de millones de mexicanos refleja sentimientos de abandono, tristeza y desolación por parte de las autoridades, con comentarios de que si realmente les interesa el país a quienes nos gobiernan, cuestionándose los motivos por lo que han hecho caso omiso a las promesas de bajar los precios de la luz, de las gasolinas, el diesel, el gas y el agua.

Muchos compatriotas desean entender las condiciones y el rumbo que representa la expectativa de comprender mejor algunas acciones a cierto plazo por la falta de argumentos de explicar con "palitos y manzanas" la tan platicada Reforma Energética que servirá para fomentar inversiones de nuevos capitales nacionales y extranjeros (sobre todo en la rama petroquímica). Otro grito desesperado es el asunto de la inseguridad nacional y la violencia que no se puede frenar, porque no le han dado a conocer al pueblo la estrategia que se efectuará para recobrar la paz y la calidad de vida, ferviente anhelo de los más de 120 millones de mexicanos.