Rumbo Político

¿Reventarán al PAN?

Por lo visto en el Partido Acción Nacional (PAN), los problemas personales, las riñas verbales entre dirigentes y militantes, forman parte del diario acontecer, ya que hace una par de semanas el senador Javier Lozano Alarcón, acusó al otrora presidente de dicho instituto político, Gustavo Madero, de querer ser hasta Papa.

La ambición del chihuahuense Madero no tiene límites, ya que se reincorporó a la presidencia del Comité Ejecutivo hace un par de semanas de la licencia solicitada desde octubre del año pasado para buscar una diputación plurinominal; por cierto, a su regreso le cerró puerta a Margarita Zavala Martín del Campo, (esposa del ex primer mandatario Felipe Calderón), quien aspiraba a ser legisladora federal. Aunque ya anunció que más adelante buscará lanzarse en pos de la primera silla del PAN. Será con toda calma. Gustavo Madero declaró que no dejó pasar a Margarita Zavala porque era como darse un tiro en un pie.

No conformes con ese pobre espectáculo, hace ocho días Juan Molinar Horcasitas y el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, protagonizaron otra reyerta mediante acusaciones mutuas.

El ex colaborador del gabinete calderonista, acusó a su ex jefe de ser un "personaje aislado y de continuas derrotas", a lo que el michoacano le contestó que era un "amargado" y lo acusó de ser "cómplice de una componenda de quienes están en el Comité Ejecutivo del PAN". ¡Tómala!

Juan Molinar defendió su postura al afirmar que "cenamos hace unos meses" donde acordaron que "estábamos a mano y en paz, porque yo también aporté mi cuota para que llegara a la presidencia Calderón. No conforme con lo anterior, el ex titular del Ejecutivo federal, le ´contestó: "tenías amargura, tristeza y preocupación cuando fuiste víctima de las peores ignominias. Sabes que de todas ellas te defendí, aun a costa mía. Pero sí, la tuviste desde el día que pedí tu renuncia". ¡Tómala!

Como colofón, al senador Ernesto Cordero Arroyo lo captaron las cámaras en compañía de otros panistas en el Superbowl el pasado domingo, por lo que no asistió al inicio del Periodo Ordinario de Sesiones, a lo que Gustavo Madero aseguró que será investigado para, de ser posible, sancionarlo.

Así pues, el PAN enfrenta una guerra interna continua, la falta de liderazgo permea continuamente sin que nadie ponga orden, la ambición personal y el protagonismo son los vaivenes constantes entre su militancia y su dirigencia. Cada quien acarrea agua a su molino. Este crítico momento por el que atraviesa dicho instituto es delicado, ya que hasta el ex presidente Calderón se puso los guantes. ¿Logrará su propia militancia, reventar al PAN?