Rumbo Político

¿Podremos salir adelante?

A mediados de la semana pasada, el secretario de Hacienda Y Crédito Público, Luis Videgaray, anunció otro recorte al presupuesto para el año 2016 porque sabe perfectamente que los precios del petróleo mexicano seguirán a la baja durante este pésimo inicio.

Lamentablemente, Videgaray Caso no ha podido convencer a ningún mexicano que su esquema financiero es el más lógico para que nuestro vapuleado país salga adelante, la incredulidad es el pan de cada día.

Para muestra un botón: los ingresos petroleros en enero de este año, cayeron a la tasa real de 43.5 por ciento; lo que significó una disminución de 40 mil 908 millones de pesos, derivado de la baja en la producción tanto del crudo como de gas natural, aunado al desplome del llamado "oro negro" a nivel internacional.

De no revertirse dicha tendencia, de nueva cuenta el gobierno federal tendrá que incrementar la deuda pública, para poder financiar el faltante.

Mientras tanto, Luis Foncerrada de Pascal, experto financiero y director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), expuso que se debe efectuar una Reforma Fiscal, que tenga una política tributaria eficiente y equitativa, en la que haya estímulos para la creación de empleos y por supuesto habrá la inversión tanto de empresarios nacionales como extranjeros.

En contraste con lo anterior, con bombo y platillo, el secretario de Energía Pedro Joaquín Coldwell, anunció hace dos días, que espera que en el primer llamado a inversionistas de todo el orbe, durante los próximos cinco años haya una inversión de 16 mil millones de dólares en dicho sector.

Por su parte, Enrique Ochoa Reza, director de la Comisión Federal de Electricidad, dijo que la paraestatal que dirige y la iniciativa privada trabajan con proyectos conjuntos en los que habrá inversiones por 11 mil 500 millones de dólares dentro del Programa Nacional de Infraestructura Impulsa, en los que se construirán 11 gasoductos; seis centrales de generación con gas natural; así como 16 proyectos de transmisión y distribución.

Otro movimiento negativo, es que el peso mexicano sigue devaluándose frente al dólar al cotizarse a $15.80, ni con la subasta de 200 millones de billetes verdes que Banco de México subastó la semana anterior, nuestra moneda se salvó de la turbulencia internacional. Desafortunadamente, la volatilidad no la podrán frenar de la noche a la mañana, las autoridades financieras. La pregunta obligada: ¿Podrá la administración del presidente Enrique Peña Nieto, llevar a buen puerto financieramente a México?