Rumbo Político

Pemex exprimido

Entre 2014 y 2015 Petróleos Mexicanos (PEMEX), pagó la exorbitante cantidad de 7.7 billones de pesos por concepto de impuestos; dicha carga económica aportada en esta década, ha perjudicado las posibilidades de inversión de la Nueva Empresa, como rimbombantemente la bautizaron en este sexenio.

El margen de maniobra de la paraestatal es mínimo, aunado a la caída estrepitosa del precio del llamado "oro negro" a nivel mundial, sin dejar de lado la escasez de nuevos descubrimientos de yacimientos petroleros en las zonas en donde la producción ha bajado considerablemente.

Es preciso mencionar, que durante esa década se registraron los precios más altos del crudo en los mercados internacionales en el último siglo que dejó magníficas utilidades en la administración de Vicente Fox Quesada y en toda la de Felipe Calderón Hinojosa, ambos de extracción panista, que aprovecharon.

Los excesos en pagos de impuestos de Pemex a los gobiernos federales son descomunales, ya que han seguido "petrolizando" la economía y exprimiendo hasta su última gota a la exparaestatal.

Estas sumas (7.7 billones de pesos), sufragadas para impuestos, han perjudicado a Petróleos Mexicanos, que dirige Emilio Lozoya Austin, principalmente en la transformación industrial con el que se pudo haber otorgado un mejor valor agregado a los hidrocarburos.

Se han tenido que importar más cantidades de gasolinas y diesel para cubrir la demanda interna que ha rematado con la caída libre del precio del petróleo, que complicó las finanzas gubernamentales con un recorte de 128 mil millones de pesos para lo que resta del año, anunciado por el secretario de Hacienda.

De 2004 a 2008, Pemex incrementó considerablemente los pagos de impuestos al fisco, dejando un mínimo margen de maniobra para proyectos y desarrollo.

Derivado de la aprobación de la reforma energética y en el cambio al régimen fiscal de Pemex, algunos especialistas aseguran que los ahorros por más de 90 mil millones de pesos que se esperaban para los próximos cinco años podrían no alcanzarse derivado de los mismos recortes presupuestales.

Así pues, se sigue complicando el escenario de la llamada Nueva Empresa de México, esperemos que los inversionistas abran sus chequeras a la brevedad para que inicie la creación de cientos de miles de empleos que se necesitan, para primeramente estabilizar las finanzas y a mediano plazo se crezca al cinco por ciento anual.

Por lo pronto, -apreciable lector- aproveche para descansar en compañía de la familia durante esta Semana Santa.