Rumbo Político

Octavio Paz

Reza un refrán que “nadie es profeta en su tierra”.

Con Octavio Paz, es distinto, fue ganador del Premio Nobel de Literatura en 1990, además de ser un gran poeta también fue ensayista, es reconocido y respetado mundialmente por sus obras El Laberinto de la Soledad (1951), Libertad Bajo Palabra y Árbol, además fue editor de varias revistas, entre ellas Plural del diario Excélsior de 1971a 1976.

El lunes se celebró el Centenario del Natalicio de Octavio Paz. El destino estaba marcado: un día antes, el domingo, su hija Helena Paz Garro, falleció en Cuernavaca, Morelos, a los 74 años de edad, a consecuencia de una complicación de la diabetes que padecía desde hace cinco años.

A Helena Paz Garro, la llamaban la poeta de la penumbra y de la inteligencia. Jesús Garro Velázquez, primo hermano de Helena, expresó que con su partida, termina la dinastía de la familia Paz y dijo que Helena dejó alrededor de 700 poemas inéditos, escritos en francés, además de un cuaderno de memorias sobre sus padres y otras obras que se publicarán en los próximos meses.

Para el novelista Alberto Ruy Sánchez, Octavio Paz "era una especie de trasatlántico cultural y su medio, su mar, eran las revistas, Ahí vaciaba todas sus pasiones y su manera de estar en el mundo, él no sólo supo ver el mundo, sino que supo decirlo y además publicarlo".

El ensayista Armando González Torres, mencionó que a partir del trabajo de Octavio Paz en las revistas: "si bien era un escritor de una individualidad muy acendrada, siempre en el ámbito de la cultura confiaba mucho en los esfuerzos colectivos, en el trabajo en equipo, era hábil para las relaciones públicas y desde muy joven participó en empresas culturales, antológicas y revistas literarias".

Por su parte el escritor francés Jean Marie Gustave Le Clézio, aseguró que Octavio Paz es "el máximo poeta de la era moderna. Un escritor como Octavio Paz o un pintor como Diego Rivera, son autores que toman aspectos de la cultura general para producir sus obras, pero la dificultad, sin duda, estriba en que sus libros no son accesibles a la mayoría; aún está pendiente hacer que esos libros lleguen al máximo número de lectores".

Es importante señalar, que los tres niveles de gobierno comiencen a preocuparse porque nuestro país ingrese al mundo de la literatura y la cultura en sus distintas ramas con proyectos específicos y definidos para todos los estratos sociales; de esta forma, se abatirá considerablemente la delincuencia, la adicción al alcohol y las drogas, que cada día son más sustancias sintéticas que se preparan y proliferan por doquier, desafortunadamente el consumo de éstas sigue a la alza, no respeta edad ni sexo, entre los distintos sectores de la población mexicana.