Rumbo Político

Incrementar el salario mínimo

Desde hace un par de semanas, se han desatado declaraciones de algunos políticos, de funcionarios públicos, así como de trabajadores en torno al mísero salario mínimo mensual vigente, que no alcanza para cubrir los gastos más inmediatos para el más modesto de los empleados de cualquier empresa y pueda subsistir con escasos dos mil pesos mensuales.

Nadie en su sano juicio sabe que con 63.77 pesos diarios (mísera cantidad) producto de ocho horas de trabajo diario, pueda darle de comer -tan sólo eso- a una modesta familia compuesta por cuatro miembros, tenemos que agregarle, otros gastos como renta, pasajes luz, gas, etc., etc.

El izquierdista Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del Distrito Federal (al que tiene de cabeza), es uno de los que propondrán aumentar el salario a partir del año próximo y que éste se incremente paulatinamente durante diez años, debido a que -según él-, la política salarial de nuestra complicada nación, tiene 30 años de retroceso, aunque sabemos que son más. Explicó el funcionario capitalino, que de 1976 al año en curso, los salarios se han reducido en 71 por ciento a nivel nacional, mientras que el de la ciudad de México, en 77%.

Con ese ofensivo y mísero salario mensual nadie puede subsistir, además, de antemano se sabe que no cuenta con seguro social, ni tiene acceso a ningún tipo de servicio médico. Sin embargo, es otra de nuestras tristes realidades, porque el país sigue colapsado, ubicándose en un bache cada vez más profundo del que esperemos salir pronto ya que los problemas y protestas cotidianas de todo tipo, aparecen en gran parte del territorio nacional por grupos que buscan cualquier pretexto para inconformarse.

A este mísero salario mensual, tenemos que añadirle las múltiples y continuas devaluaciones del peso mexicano que datan desde 1976, las quiebras sexenales que se han transformado, a su vez, en la salida de miles de millones de dólares y en escaso poder adquisitivo para los ahora más de 115 millones de habitantes que diariamente lo comprobamos, independientemente de la reetiquetación y el alza de precio de cientos de productos de la mal dizque canasta básica, que ya son inalcanzables para el marginado, dicha práctica es normal y cotidiana por los productores y empresarios.

Cifras oficiales, indican que seis millones 700 mil mexicanos perciben dicho salario mensual, no olvidemos que la clase trabajadora doméstica, recibe un mínimo de 200 pesos diarios que incluye desayuno y comida, mientras que al de salario mínimo, ni un vaso con agua le ofrecen. Así de dispareja sigue siendo la situación en México.