Rumbo Político

Deudas impagables

Con 61 mil millones de pesos, el Distrito Federal es el más endeudado del país, seguido muy de cerca por Nuevo León con 53 mil millones y de Chihuahua con 41 mil millones de pesos; mientras que Tlaxcala es ejemplo a seguir, ya que no tiene un solo peso de adeudo; Campeche debe 700 millones y Querétaro mil 200 millones.

Asimismo, debido a su ineficacia al operar, las administraciones de los órdenes municipal y estatal de México han contraído deuda pública a pesar que 83 por ciento de los ingresos que reciben provienen de las partidas presupuestales que otorga la Federación. Simplemente en este año, los recursos fueron de 1.5 billones de pesos, que equivale a cinco veces lo que se otorga al rubro de educación pública y poco menos de tres veces el presupuesto del IMSS.

Estas son cifras del Informe del Presupuesto Estatal de 2014 que realizó el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), a través de su titular Juan Pardinas, quien explica que los municipios y estados del país ejercen el 45.6 por ciento del Presupuesto de Egresos de la Federación y solo generan 9.6 por ciento de los ingresos.

Se especifica que del total de los ingresos generados vía impuestos, a nivel nacional, solo 2.5 por ciento es recaudado por los gobiernos estatales; mientras que en Estados Unidos o España la cifra asciende a 20.7 por ciento y 23.1 respectivamente. Pese a ello, del total de los ingresos generados a nivel nacional, 30 por ciento se transfiere a los estados y municipios.

El estado mexicano, es el que mayor presupuesto otorga en transferencias a nivel subnacional entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE); mientras que el 29.7 porciento del total de los ingresos generados se transfieren a los estados y municipios, mientras que en las economías del primer mundo es del 11.8 por ciento.

Es decir, los estados y municipios de nuestro país, derrochan los recursos aportando una ínfima cantidad a la Federación, a pesar de ello, es la primera ocasión en siete años que se lleva a cabo dicho informe, la calificación de los estados fue positiva logrando un promedio de 65 sobre 100, debido a que éstos avanzaron en los informes de sus presupuestos.

Esperemos que en nuestro vapuleado país impere por fin el orden, ya que por lo visto los gobernantes en turno de los órdenes municipal y estatal, contratan créditos con instituciones financieras, originando deudas impagables que dejan indefensos a sus habitantes, sin que nadie las autoridades competentes, les finque responsabilidad legal a los pésimos munícipes y gobernadores, quienes a sus anchas abusan del poder.