No se ve diferencia

En medio de la euforia por uno de los goles más espectaculares que se han visto en la historia del Estadio Azteca es muy fácil decir que se mostró una nueva cara, con más entrega y un sinnúmero de lugares comunes. Todo eso es mentira.

Se jugó igual, se sufrió lo mismo. Alinear con Giovani y Aquino a perfil cambiado representaba un riesgo de inoperancia que se sintió durante casi todo el partido. Terminó teniendo más llegada que ambos Carlos Peña, quien dejó claro en varias oportunidades que no es el hombre que va a definir.

La catástrofe pudo ser idéntica a la del partido ante Honduras, México solo ganó con un destello de brillantez que no se va a repetir. ¿Quién permite a Javier Hernández seguir cobrando los tiros desde los 11 pasos? Ha fallado cuatro veces con la camiseta de la selección y es inaceptable que Rafael Márquez no tomara la pelota.

La noche del viernes en el Azteca jugó el mismo equipo que desaprovecha llegadas, mezquino, que se derrumba, que no genera nada en una jugada a balón parado. Todavía se tiene que mejorar mucho para estar en Brasil 2014.

twitter@CCLegaspi