Al Derecho

Para qué sirve la ética

Ninguna sociedad puede funcionar si sus miembros no mantienen una actitud ética. Ningún país puede salir de la crisis si las conductas inmorales de sus ciudadanos y políticos siguen proliferando con toda impunidad". Adela Cortina, catedrática de Ética y Filosofía Política en la Universidad de Valencia, España, autora de una decena de obras sobre ética, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (primera mujer desde 1857) así lo afirma en su último libro ¿Para qué sirve realmente la ética? (Ed. Paidós, 2013).

La profesora Cortina señala en la introducción que una persona puede ser más moral o menos, pero todas tienen una estatura moral ya que somos, inexorablemente, constitutivamente, morales y expone nueve argumentos de la utilidad de la ética.

La ética sirve para abaratar costes y crear riqueza. Si fuera posible un mundo en que contara como moneda corriente la confianza en las familias, escuelas, organizaciones e instituciones, la vida sería infinitamente más barata en sufrimiento y también en dinero ya que se evitarían muertes prematuras, vidas destrozadas, conflictos eternos procesos judiciales de final incierto, venganzas, rencores y hasta papeleos odiosos.

La ética sirve para labrarse un buen carácter. La palabra "moral" procede del término latino mos-moris, que significa carácter, costumbres, usos, pero también el lugar en el que se vive, la morada del hombre. Los seres humanos vivimos de nuestras costumbres y en ellas, en los hábitos que nos vamos forjando día a día. Quien se vaya labrando un buen carácter aumentará la probabilidad de lograr una vida buena. La palabra "ética", nacida del griego éthos, indica los hábitos que las personas vamos adquiriendo para obrar bien o mal y que componen el carácter, y como dijo Éfeso "el carácter del hombre es su destino", de eso tratan la moral y la ética, de este auténtico modo de vivir del hombre.

La ética sirve para querer cuidar, los seres humanos necesitamos ser cuidados para sobrevivir y estamos hechos para cuidar a los demás; para transitar del egoísmo estúpido a la cooperación inteligente; para conquistar solidariamente la libertad; para reconocer y estimar lo que vale por sí mismo y estrechar el vínculo con todos aquellos que son dignos de respeto y compasión; para ser profesionales, no técnicos, por eso la calidad educativa es un factor esencial para ser mejores pues no se construye una sociedad justa con ciudadanos mediocres; y para construir una democracia auténtica que sea más gobierno del pueblo.

A la pregunta ¿en qué consiste la ética? Responde la autora del libro: "En conjugar justicia y felicidad", dos grandes horizontes de la ética que no siempre resulta fácil articular, pero es preciso lograrlo ya que no es humano un proyecto de felicidad que deje a los más débiles por el camino, ni son verdaderamente vigorosas las exigencias de justicia que no aspiran a una vida en plenitud. Acepta que no es fácil saber qué significan ambos términos, pero en nuestro tiempo la justicia tiene como exigencia mínima el respeto de los derechos humanos y la felicidad tiene una naturaleza muy diferente, ya que la opción por una forma u otra de vida es muy personal, nadie puede exigir a otros que sean felices de una manera determinada.

Afirma que la ONU proclamó el 20 de marzo como el día internacional de la felicidad para recordar que la búsqueda de la felicidad es un objetivo humano fundamental que los Estados deben reconocer en sus políticas; y aclara, no es al Estado a quien corresponde hacer felices a los ciudadanos, su deber consiste en ser justo, poner las bases de justicia indispensables para que cada persona pueda llevar adelante los planes de vida, y aún así, cada persona, para ser feliz, tendrá que contar con la suerte y con los dones, con los regalos que pueda recibir a lo largo de su vida pues la felicidad no se conquista por el puro esfuerzo propio, el esfuerzo se emplea en la formación del carácter que puede hacernos más felices, pero el juego de la fortuna es también una pieza indispensable.

¿Para qué sirve la ética? Responde la profesora Cortina: "Para aprender a apostar por una vida feliz, por una vida buena, que integra como un sobreentendido las exigencias de la justicia y abre el camino a la esperanza". Este libro nos recuerda que ahora, más que nunca, necesitamos la ética.

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