Al Derecho

Hace 40 años

En 1977 la población mundial era de 4,200 millones (más de la mitad que ahora), México tenía 64 millones de habitantes (casi la mitad que ahora), en tanto que la población oficialmente reconocida de Jalisco no alcanzaba los 4 millones (menos que la mitad en 2017 y menor que el número de habitantes de la ZMG hoy).

El dólar costaba $22.00, hoy se cotiza en $18.20 (sin quitarle los tres ceros costaría $18,200); el salario mínimo era de $91.20 ahora es de $80.01, entonces un obrero ganaba como mínimo 4.15 dólares al día y actualmente percibe 4.39 dólares, ¿cómo le hicieron los economistas para que durante cuarenta años el ingreso mínimo se mantenga en cuatro dólares diarios?

La relación con los Estados Unidos también era hostil, el presidente Carter tomó posesión un mes y medio después que José López Portillo, pero nunca pudieron establecer una relación cordial ni productiva. En marzo de 1977 JLP rompió el vínculo con la (virtual) República española y reanudó relaciones diplomáticas con el reino de España, después designó embajador al ex presidente Díaz Ordaz y en octubre visitó Caparroso y Madrid.

Hace cuarenta años el tema de la corrupción también estaba en el centro del debate, pero los señalamientos se tornaron en chunga ya que el slogan de campaña de JLP “la solución somos todos” se trucó en “la corrupción somos todos”, haber hecho mofa de la corrupción tuvo serias consecuencias, el final de ese sexenio fue una competencia de pillerías.

En 1977 inició la reforma política que impulsó el secretario de Gobernación Jesús Reyes Heroles, en diciembre se aprobó la Ley de Organizaciones Políticas y Proceso Electorales (LOPPE) que abrió la participación de nuevos partidos y se estableció el sistema electoral mixto con la representación proporcional.

En Jalisco, el licenciado Flavio Romero de Velasco inició su gobierno el primero de marzo,  su confrontación con el clan de los Zuno, la FEG, la CTM, con otras familias y actores políticos a los que desplazó de sus posiciones políticas definió su carácter y su liderazgo. En lo material impulsó muchas obras, pero entonces todavía no se iniciaba la destrucción que dio vida a la Plaza Tapatía ni se construían los ejes viales y los pasos a desnivel.

Los legisladores locales tenían una existencia placida, los 18 diputados que integraban el órgano legislativo pertenecían al PRI y el Congreso sólo tenía 13 empleados (ahora son 1,000) quienes realizaban sus labores en el Palacio de Gobierno en la reducida área del hoy ex recinto, por cierto, en ese edificio también se encontraban las dependencias de la Tesorería General del Estado, hoy Secretaría de Finanzas.

Observando las estatuas de la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres se comprueba que hace cuarenta años estaba menos poblada ya que más de la mitad de sus esculturas no se habían colocado, aún más, una docena de los 28 ilustres de esa plaza fallecieron después de 1977.

Los cambios que ha sufrido el orden jurídico son abundantes e incesantes, las constituciones han sido modificadas cientos de veces, se han aprobado y reformado centenares de leyes, los juicios de todo tipo se han multiplicado, tan solo los juicios de amparo rebasan el millón cien mil anualmente, y al decir del presidente de la Suprema Corte estos expedientes cubrirían 12 kilómetros lineales, seguramente es cierto ya que su informe del 2016 abarca 982 páginas.

A pesar de algunas reformas procesales y del nuevo sistema penal acusatorio,  los juicios que se siguen en los poderes judiciales, en tribunales administrativos y laborales siguen siendo lentos, costosos, muchas de sus resoluciones son injustas y los abogados litigantes siempre se están quejando de la corrupción que existe.  

Eso sí, se sigue produciendo miles de abogados, un dato ejemplifica la medida en que se ha intensificado el interés por cursar esta carrera, en México existen 1,770 escuelas de Derecho y entre 1991 y 2107 se ha abierto una “escuela” cada semana.

Hoy hace cuarenta años, gracias a nuestros padres, a la Universidad de Guadalajara y a los profesores que nos formaron, 320 estudiantes de derecho concluimos nuestros estudios. Con pesar recordamos a los 47 compañeros, a la mayoría de nuestros profesores y a nuestro padrino de generación ya fallecidos.

A pesar de que tenemos más leyes, más instituciones y un ejército de operadores jurídicos supuestamente mejor preparados, es doloroso constatar que en nuestro país no ha arraigado un Estado de Derecho y que la corrupción, impunidad, delincuencia, inseguridad y violencia amenazan seriamente el presente y el futuro de México.  

¿En qué medida los abogados hemos sido responsables de esta atroz realidad?.

csepulveda108@gmail.com