Al Derecho

Anécdotas presidenciales

Donald J. Trump será el presidente número 45 de los Estados Unidos, de éstos, 29 sirvieron en el ejército previamente, 35 habían sido representantes o senadores, 19 fueron gobernadores antes de ocupar la presidencia, a diferencia de México en donde ha sido costumbre que los presidentes emanen de un puesto en el gabinete, en ese país solo nueve mandatarios fueron secretarios, de Estado o de Guerra, únicamente 27 han sido abogados.

La primera inauguración presidencial tuvo lugar en el Federal Hall de Manhattan el 30 de abril de 1789. Ese día, ante la Cámara de Representantes y el Senado, George Washington y John Adams juraron como presidente y vicepresidente ante una enorme Biblia, sobre la que -dicen las crónicas- se comprometieron a “preservar, proteger y defender la Constitución de los Estados Unidos”, acto seguido se dirigieron caminando a la capilla de Saint Paul a un acto religioso presidido por los capellanes del ejército.

Thomas Jefferson fue el primero que juró el cargo en la ciudad de Washington en 1801. La vigésima enmienda a la Constitución en 1933 estableció la toma de posesión al mediodía del 20 de enero, cada cuatro años. The book of political lists que publicó la revista George, aparecen varias encuestas realizadas en diferente tiempo (1940-1990), en casi todas ellas los historiadores, periodistas e intelectuales entrevistados señalan como mejores presidentes a Abraham Lincoln, Franklin D. Roosevelt y George Washington; en cambio, hay coincidencia en que el peor de todos ha sido (hasta ahora) Warren Harding, seguramente influía que sus principales intereses eran el golf, el póker y las relaciones extramaritales.

Las esposas de Washington, Jefferson, Madison, Reagan y Jackson (enviudó tres semanas antes de la elección) habían sido casadas, Van Bueren enviudó 18 años antes, Theodore Roosevelt era viudo cuando se casó con la primera dama, la esposa de Harrison murió en la Casa Blanca, y James Buchanan ha sido el único soltero.

La mayoría de primeras damas de los Estados Unidos gozan de gran respeto y admiración popular, leyendo sus historias se entiende por qué, casi todas eran ricas, muchas de ellas eran varios años menores que sus consortes, bien educadas y en muchos casos con gran preparación profesional. Todas las encuestas citadas califican a Abigail Lincoln, la esposa del mejor presidente, como la peor primera dama, además de sus enfermedades, se le acusaba de simpatizar con los confederados, bando en el que luchaban tres de sus hermanos.

En el libro Presidential Anecdotes, se narra que, en enero de 1908 después de cenar con William Taft su secretario de Guerra y tomando la copa en la biblioteca de la Casa Blanca, el presidente T. Roosevelet, sentado y cerrando los ojos dijo: “Soy el séptimo hijo de una séptima hija y tengo poder de clarividencia, veo frente a mí un hombre de 350 libras y sobre su cabeza la presidencia de Estados Unidos o la presidencia de la Corte Suprema”; de inmediato la señora Taft respondió “hágalo presidente”, Taft dijo: “hazme presidente de la Corte”; esa visión se cumplió, William Taft fue presidente de Estados Unidos de 1909 a 1913 y presidente de la Corte Suprema de 1921 a 1930.

En estos 228 años de vida presidencial, cuatro presidentes han sido asesinados (Lincoln, 1865, Garfield, 1881, McKinkley, 1901 y Kennedy en 1963); otros cuatro han muerto en el ejercicio del cargo (Harrison, 1841, Zachary Taylor, 1850, Harding, 1923 y F. Roosevelt, 1945). La presidencia más breve ha sido la de William Henry Harrison, quien con 68 años de edad juró el cargo el 4 de marzo de 1841 en un día sumamente frío y ventoso, como no llevaba abrigo ni guantes -dicen las crónicas- y su discursó duró dos horas, pescó una neumonía, exactamente un mes después falleció (ojalá Trump haya ido bien abrigado).

El presidente Trump tiene varios récords, es el de mayor edad al asumir (70 años), el único que se ha casado en tres ocasiones, el de mayor diferencia en votos ciudadanos (obtuvo casi tres millones de votos populares menos que la derrotada), será el hombre más rico en ser presidente, nunca antes desempeño un cargo público ni sirvió en el ejército, el más impopular antes de jurar el cargo, no formará parte de su gabinete ningún latino, trabajará con pocos políticos profesionales, casi todos los funcionarios que propone para ratificación del Senado son hombres de negocios mega millonarios y muchos provienen del mundo de las finanzas que tanto criticó en su campaña.

Tengo confianza en el dicho que dice: “cuando todo ha ido tan mal lo que sigue es que las cosas vengan bien”.

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