Al Derecho

Watergate

Una de las palabras más famosas del siglo XX, Watergate, deriva del nombre de un edificio de Washington en el que se encontraban las oficinas del partido demócrata y que la noche del 17 de junio de 1972 fueron allanadas por cinco personas (aparentemente plomeros) con fines de espionaje, una vez detenidos se encontraron evidencias de conexión con la Casa Blanca, y aunque la investigación continuó ese hecho no tuvo repercusión en el  proceso de noviembre en el que el presidente Nixon fue reelecto al ganar en 49 estados.

A principios de 1973 los reportajes de Robert Woodward y Carl Bernstein del Washington Post, así como las indagaciones del Congreso y la averiguación penal encontraron como acusado el consejero jurídico de la presidencia John Dean, para acallar esas críticas y por sugerencia de su Procurador General el presidente Nixon designó como fiscal independiente para  investigar esos hechos a Archibald Cox, profesor de Harvard que jugaría un papel relevante en esta historia.

En la causa penal fueron apareciendo como involucrados los nombres de altos funcionarios quienes serían consignados o separados de sus cargos, pero la revelación más sorprendente fue cuando un asistente de la Casa Blanca confesó que por motivos de seguridad todas las conversaciones que tenían lugar en el despacho del presidente se grababan; el Senado y el fiscal Cox exigieron a Nixon que entregara esas cintas, éste no solo se negó sino que pidió al fiscal que no insistiera, cuando éste volvió a exigirlas Nixon le ordenó al Procurador que cesara a Cox, ante esa orden ambos renunciaron. Leon Jaworski, sustituto de Cox, reclamó las cintas por vía judicial y Nixon desacató esa orden alegando su inmunidad presidencial, razón por lo que este asunto llegó a la Suprema Corte, tribunal que el 24 de julio de 1974 ordenó al presidente entregara esas cintas.

Cuando se divulgó el contenido de las grabaciones se comprobó que Nixon conocía el espionaje de Watergate y que había participado en la labor de ocultar pruebas, por lo que el Congreso le formuló acusaciones por abuso de poder, perjurio, obstrucción a la justicia y le inició un Impeachment (segundo juicio político  en contra de un presidente), por lo que ante lo inminente de su destitución y muy posible acusación penal Nixon renunció a la presidencia el 9 de agosto de 1974 (único presidente de los Estados Unidos que lo ha hecho).

Richard M. Nixon, presidente número 37 de los Estados Unidos, nació en una modesta casa de Yorba Linda (Los Ángeles) misma en la que reposan sus restos, a pesar de su origen humilde y escaso carisma, de 1946 a 1950 fue diputado federal; en 1951 fue electo senador por California; en 1952 Dwight D. Eisenhower lo invitó como su vicepresidente y desempeñó ese cargo hasta 1961; en 1960 contendió y perdió la elección presidencial por solo 112,000 votos populares contra John F. Kennedy y en 1962 perdió la gubernatura de California.

En la elección interna del partido republicano de 1968 se impuso a Nelson Rockefeller y a Ronald Reagan, ganó la elección presidencial al entonces vicepresidente Hubert H. Humprey. En 1972 Nixon fue reelecto de manera avasalladora con 520 votos electorales por 17 del demócrata George McGovern quien solo ganó en Massachusetts y en el Distrito de Columbia.  

La personalidad de Nixon sigue siendo enigmática y controversial, los resultados de su presidencia no son malos, en política exterior, bajo la conducción de Kissinger, puso fin a la guerra de Vietnam, reanudó relaciones diplomáticas con China, alcanzó acuerdos con los rusos (el SALT I) con quienes, según confiesa Anatoly Dobrynin, embajador de Moscú en EE.UU. de 1962 a 1986 en su revelador libro En confianza (FCE), se emborrachaba, fue de cacería siendo vicepresidente, recibió a Brezhnev en su rancho y a quien después de una sutil petición le regaló un Lincoln Continental que condujo el líder soviético de manera arriesgada en Camp David según narra con detalles Dobrynin.

El presidente Gerald Ford semanas después de la renuncia indultó a Nixon (antes de ser juzgado) pero el pueblo de los Estados Unidos nunca le perdonó sus trapacerías electorales y desde entonces en el mundo se utiliza el neogalismo gate como sinónimo de un suceso detestable.

 

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