Al Derecho

Salarios

El salario que una persona recibe por su trabajo es una cuestión de gran relevancia en la historia. En uno de sus tratados sobre el Derecho del Trabajo, don Manuel Alonso Olea, insigne jurista español y gran amigo de los laboralistas jaliscienses, afirma,  aun cuando el período de transición hacia el predominio del trabajo libre por cuenta ajena como realidad social generalizada debe situarse a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, en la Revolución Industrial, sus gérmenes sociales, jurídicos y hasta económicos se hallan en la Edad Media.

La ciudad medieval, agrega Alonso Olea, comienza a generalizarse en occidente como institución a partir del siglo XI (hace mil años) y es donde empiezan a aparecer fenómenos incipientes de división del trabajo y explotaciones de mayor entidad que las puras personales o familiares ya que el trabajo dividido y en cooperación es el único económicamente factible; ese trabajo por cuenta ajena prestado ya en régimen de libertad (en oposición a la esclavitud o a la servidumbre feudal) desemboca en lo que se conoce como régimen gremial.

Los gremios fueron agrupaciones de comerciantes, artesanos e industriales (empresarios en el sentido estricto de la expresión, más tarde los gremios se convertirían en asociaciones de empresarios, no son antecedente de los sindicatos), y la relación de trabajo no se establecía entre el trabajador y el gremio, sino entre el empresario y el trabajador, ambos como componentes del gremio.

Respecto de las formas de remuneración, predominaba el pago en metálico (también había pago en especie) y lo que entonces se fijaba eran salarios máximos (se sancionaba los pagos en exceso), ya que, afirma don Manuel, la libertad salarial fue una característica de los inicios del Derecho del Trabajo moderno y el fenómeno de fijar salarios mínimos obedece a la intervención pública que se expresa de una manera enérgica mediante la intervención del Estado en las relaciones de trabajo, realidad que hoy está generalizada como una facultad del Estado para determinar los salarios mínimos.

El valor y alcance de los salarios mínimos es variable y siempre han existido enormes brechas, mientras que en Alemania se pagan 180 pesos por hora, en Estados Unidos 140 pesos y en Argentina 200 pesos por día, en Guadalajara el salario mínimo general (SMGG) es de 70.10 pesos por ocho horas, es decir, aquí se necesita trabajar 480 minutos para ganar lo que en otros países se percibe en 30 minutos, triste realidad en un país que se precia de haber elevado a rango constitucional ese derecho hace ya casi cien años.

En Argentina, según cifras del Ministerio del Trabajo, desde 2002 el salario mínimo se ha incrementado en un 2,258 por ciento y pasó de 450 pesos mensuales en 2004 a 2,000 pesos en el 2011, subió a 4,716 en el 2014, a partir del 1 de agosto será de 5,588 pesos y de 6,060 pesos mensuales en enero del 2016 (666 dólares en el mercado de cambio oficial y 400 dólares en el paralelo o libre), de lo que resulta que en Argentina el salario mínimo es tres veces más que el SMGG y más de cuatro veces en dólares pues los 70 pesos diarios significan para los mexicanos 160 dólares mensuales, uno de los ingresos más bajos en el hemisferio.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en un Informe del 2014  afirma que en México los trabajadores más pobres cobran 30.5 veces menos que los más ricos, lo que nos sitúa en el primer lugar de la inequidad salarial (en la OCDE la brecha salarial media es 9.6 veces entre ricos y pobres).

El beisbolista Adrián González en un día gana más de los 912 mil pesos que un trabajador mexicano recibiría por laborar 6,935 días (19 años) con un sueldo de  4,000 pesos mensuales y más humillante sería comparar los ingresos de los 20 futbolistas de la selección mexicana que superan lo que mensualmente reciben 10,000 mexicanos con salario mínimo; peor aún, el entrenador gana en un año, él solo, lo que 1,000 trabajadores mexicanos que reciben 2,000 pesos mensuales.

Lo vergonzoso es que a pesar de esos ingresos estratosféricos  no puedan meter un gol legítimo en 210 minutos y que para ganar necesiten de la ayuda arbitral.

 

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