Al Derecho

Justicia cotidiana

En noviembre del 2014 el Presidente de la República encargó al CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económica) un diagnóstico sobre la justicia; hace unos días el presidente recibió el Informe y Propuestas sobre Justicia Cotidiana en México que consta de 217 recomendaciones y 20 propuestas de acciones inmediatas. Por justicia cotidiana debe entenderse los ámbitos de la justicia familiar, mercantil, civil, laboral y administrativa (87 por ciento del total) y la materia penal (13 por ciento) que en conjunto suman 2 millones 100 mil casos que se dirimen en diversas instancias judiciales.

El ministro José Ramón Cossío reconoce que se trata de un diagnóstico general y completo sobre lo que debe hacerse para reforzar o cambiar las prácticas judiciales, gubernamentales y ciudadanas, y que después de la reforma judicial federal de 1994 y del esfuerzo de la Suprema Corte en el 2003 con el “Libro Blanco”, es la acción más importante ya que es poco lo que se ha hecho para mejorar la justicia cotidiana pues los esfuerzos se han concentrado en materia penal (con la implementación del nuevo sistema) y en el juicio de amparo (en el 2013 se expidió la nueva Ley de Amparo).

El ministro destaca como conclusiones sobresalientes de esa consulta: los procesos judiciales son largos, costosos y poco flexibles; existen numerosos obstáculos para el acceso a la justicia; la justicia no es comprensible para buena parte de la población; los procesos no resuelven los conflictos; la mala legislación aplicable complica al sistema en su conjunto; los participantes en los procesos tienen baja calidad (en un libro que presentó en la FIL 2012 señaló que una de las causas es la proliferación de escuelas de derecho).

El presidente del Tribunal Superior del Distrito Federal señala que en el tema de la justicia cotidiana hay tres focos de atención, la independencia judicial; la democratización de la justicia, esto es, que los procesos judiciales sean más accesibles y entendibles; y el tercero, “violencia procesal” se refiere a la dificultad procedimental en los juicios, a la dificultad para entenderla, la dificultad para sortearla y a los elevados costos como consecuencia de esas dificultades procedimentales, entre más largos, complicados y oscuros sean los procedimientos más caro sale enfrentar un juicio.

Algunas de las acciones que se proponen en ese estudio como establecer una defensoría del emprendedor, mejorar la justicia militar, medir la calidad regulatoria, la reinserción de migrantes en sus comunidades, si bien no deben ser desestimadas, la verdad es que en muy poco pueden incidir en el mejoramiento de la justicia cotidiana, de ahí que sería mejor concentrar los esfuerzos en cuestiones de fondo que ayuden a resolver el atasco que se padece, en mejorar la calidad de la justicia, y sobre todo, en hacer posible que a través de los procedimientos judiciales se resuelvan los conflictos.

Sergio López Ayllón, director del CIDE y coordinador de este diagnóstico afirma, la justicia cotidiana, sus instituciones y sus efectos en la vida de las personas tienen un escenario preocupante y la mayoría de los mexicanos carecemos de los medios y condiciones para solucionar nuestros conflictos a través de las instituciones; el primer gran obstáculo es que las personas desconocen sus derechos, y cuando los conocen, difícilmente saben cuáles son las vías para reivindicarlos; además, al momento que se acercan a las instituciones de justicia, los procesos son largos y onerosos, los servicios inciertos y de mala calidad y las sentencias frecuentemente incomprensibles, cuando no inejecutables.

A su vez, el presidente Peña Nieto en el acto en el que recibió las propuestas reconoció que la justicia cotidiana se encuentra rezagada, olvidada, rebasada y se comprometió a mejorar el sistema de impartición de justicia.

En México es muy urgente encontrar la manera de agilizar los procedimientos, de contar con personal debidamente calificado en la técnica jurídica y con la conciencia moral y honestidad que se necesita en las circunstancias actuales.

Es necesario lograr que por medio de los procedimientos establecidos en las leyes se resuelvan los conflictos, uno de los grandes problemas que padecemos es que los procedimientos jurídicos no están resolviendo los problemas laborales, familiares, patrimoniales ni penales, en México la justicia judicial es poco útil por lenta, onerosa y porque existen enormes espacios de ilegalidad, impunidad, corrupción y abusos.


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