Al Derecho

Interés público

Algunos asumen la convicción razonada de que el interés público es una preocupación central de la filosofía política, otros, más escépticos, sostienen que es difícil ponerse de acuerdo sobre el alcance de la aplicación de este concepto.

El término interés público se utiliza frecuentemente para variados y diferentes propósitos, en prácticamente todas las leyes se dice que sus disposiciones “son de interés público”, se supone que las autoridades siempre actúan en beneficio del interés público, los empresarios dicen servir a los intereses del público, los discursos de todos los signos reivindican esta expresión, en prácticamente todas las corrientes filosóficas se reconoce el valor de esa idea, para algunos, ese concepto no existe, otros le dan acepciones muy amplias y es común que se utilice como sinónimo, aún más, el abuso de su uso pareciera haberlo despojado de un contenido concreto.

La Sociedad Americana de Filosofía Política y Legal lo escogió como tema de actualidad y con la participación de algunos de los más destacados de sus miembros elaboró un libro colectivo el cual fue presentado a la Asociación Americana de Ciencias Políticas en 1960. El libro El interés público (Roble, 1962) contiene ensayos de un valor excepcional, tanto por lo interesante del tema, pero sobre todo, por la excepcional calidad de los autores.

La variedad y diferencia de enfoques al abordar el tema enriqueció más esta obra, algunos asumen la convicción razonada de que el interés público es una preocupación central de la filosofía política, otros, más escépticos, sostienen que es difícil ponerse de acuerdo sobre el alcance de la aplicación de este concepto; como quiera que sea este trabajo sigue siendo uno de los más sólidos y consistentes sobre este tema tan poco abordado.

G. Niemeyer en su ensayo compara el interés público con la utilidad privada, para lo cual explica cuatro tipos principales, el griego, (Platón y Aristóteles) quienes postulan que el interés público está orientado hacia la conciencia del orden racional de la justicia; el cristiano (San Agustín y Santo Tomás) para quienes la fórmula cristiana característica para lograr el interés público es la paz, el orden y la justicia; al exponer las ideas liberales (Locke, Smith y Mill) sostiene que su pensamiento se centra en la idea de que la sociedad civil existe para el logro de la utilidad privada, por lo que los gobiernos liberales se proponen tomar todas las medidas públicas necesarias para acrecentar la satisfacción privada; Marx aspiraba a transformar lo que ahora es utilidad privada por el interés público; y para Lenin el interés público se encuentra relacionado con la idea de un partido y un gobierno de combate representado por un comunismo militante.

Uno de los ensayos más originales de este libro es el de S. Bailey quien plantea algunos dilemas funcionales del interés público, concepto que para él es la justificación a que se aferra el autor de decisiones políticas que trata de explicar de un modo racional el dolor causado por una política, si no existiera ese concepto la mayoría de los políticos y gobernantes se sentirían desalentados ya que el amortiguador moral entre las ganancias y las pérdidas sociales consiguientes a las decisiones públicas desaparecería en ese caso y las heridas infligidas en el curso de las batallas políticas se ulcerarían y enconarían a tal grado que las represalias llegarían a ser inevitables en medio de la incertidumbre general.

Agrega Bailey, quizás en todo el idioma no exista un ejemplo más adecuado de la utilidad del mito que la frase “interés público”, es un bálsamo para la conciencia oficial, es aceite sobre las aguas revueltas del descontento público, es uno de los analgésicos más eficaces de la sociedad. Sin embargo, el interés público no es evidente por sí mismo, las opciones perceptibles que tiene el autor de decisiones ante sí, son frecuentemente desagradables, a menudo los riesgos son enormes, la sustancia y el proceso son muchas veces antagónicos, muy pocos ciudadanos tienen idea de la complejidad moral de los problemas que tienen que atender los funcionarios políticos.