Al Derecho

Democracia y migración en Europa

Bajo el auspicio del Consejo de Europa en el 2004 se publicó el libro El futuro de la democracia en Europa, tendencias, análisis y reformas, "libro verde para el Consejo de Europa", en el que sus autores, Philippe C. Schmitter y Alexander H. Trechsel, profesores del Instituto Universitario Europeo plantean propuestas para mejorar la conducción de las instituciones. Afirman que la explosión democrática que se produjo como consecuencia del colapso del Muro de Berlín que amplió de 25 en 1998 a 45 en 2003 el número de países miembros del Consejo de Europa y de 14 a 25 el número de miembros de la Unión Europea era una oportunidad inmejorable para el fortalecimiento de la democracia.

Reconocen que a pesar de ese contexto favorable sin precedente se manifestó también un amplio descontento con la práctica de la democracia "realmente existente" y que las reacciones de los ciudadanos iban de la indiferencia, el abandono y el hartazgo, pasando por la sospecha y la desconfianza en los políticos, hasta una abierta hostilidad hacia la "política" sea de izquierda, derecha o centro.

Sostienen que los gobiernos y representantes electos han encontrado cada vez más difícil hacer frente a los cambios a través de sus instituciones y arreglos tradicionales y señalan que algunos de esos cambios que afectan la democracia "realmente existente" en Europa son: la globalización, la integración europea, la migración intercultural, las tendencias demográficas, el desempeño económico, el cambio tecnológico, la capacidad del Estado, la individuación, la mediatización y una prevaleciente sensación de inseguridad.

Definen la migración intercultural como el movimiento voluntario e involuntario de personas a través de las fronteras nacionales, previamente cerradas y aseguradas, y la residencia permanente de números cada vez más grandes de extranjeros, especialmente de origen no europeo, migración que tiende a generar una reacción negativa que se expresa en movimientos xenofóbicos, partidos políticos ultranacionalistas e incidentes motivados por cuestiones raciales, lo que debilita la autoridad de organizaciones y agencias políticas y fuerzan a los gobiernos a adoptar políticas para restringir la inmigración.

En uno de los capítulos presentan una "lista ideal" de reformas recomendadas, entre las que se encuentran la ciudadanía universal que otorgaría plenos derechos de membresía a las comunidades políticas desde el momento de nacimiento, voto discrecional, loterías para electores, mandatos compartidos, consejos electos especializados, quioscos de democracia, mentores de ciudadanía, Consejo de Habitantes Denizen, derechos electorales para habitantes denizen, servicio cívico, y algunas más sobre participación política.

Los mentores de ciudadanía se proponen como una forma efectiva para introducir a los migrantes a la cultura de la sociedad receptora, así como para familiarizar a los ciudadanos nativos con culturas extranjeras, estos mentores voluntarios, por ejemplo estudiantes, realizarían tareas de asesoría a los migrantes y cumplirían otras funciones educativas.

Los Consejos de Habitantes Denizen (término que se utiliza para designar a residentes legales en países europeos, cuya ciudadanía está dada por un Estado diferente a aquel en el que residen) los proponen, Schmitter y Trechsel, para que existan como un órgano para su representación política en los países de la Unión Europea que tengan más de una proporción predesignada (se sugiere un diez por ciento) de denizen del total de la población. Sus competencias variarían de acuerdo con la legislación nacional y provisiones constitucionales, tendrían, como mínimo, el derecho a ser consultados en todos los asuntos relevantes a los intereses de los denizen que residan en esa unidad política, podrían jugar un papel "mediador" en los casos de expulsión de indocumentados y residentes ilegales o en el supuesto de legalizaciones, y además podrían funcionar como una especie de "corte popular" para manejar ese tipo de asuntos contenciosos sobre la base de caso por caso.

Es evidente que muchas de esas propuestas no fueron aplicadas, el problema de integración sigue estando presente y es una causa de descontento social creciente, a lo que se agrega el éxodo sirio y los ataques terroristas, todo lo cual provocará que en Europa se tendrá que revisar la regulación legal sobre los extranjeros y establecer políticas más restrictivas de derechos y libertades públicas.

La inseguridad en Europa ha hecho crisis más que por la creciente migración intercultural por el fanatismo extremo y el odio feroz envuelto en motivos religiosos, sucesos que afectarán la democracia y los movimientos migratorios.

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