Al Derecho

Crisis monárquica

La abdicación del rey Juan Carlos está precedida por una serie de eventos desastrosos para la monarquía española. La fotografía con el elefante muerto en la cacería, sus romances, la amiga que hacía negocios en su nombre, el tráfico de influencias de su yerno que lo tiene al borde la cárcel y otros hechos más han afectado negativamente la imagen de la casa real.

Pero el momento actual refleja algo más profundo que escándalos en la corte, buena parte de la sociedad española se está cuestionando seriamente ¿para qué necesitan la monarquía?, ¿qué problemas les resuelven los reyes, las reinas y las princesas? Este es el fondo de la cuestión más allá de la simpatía del rey, del agradecimiento que los españoles puedan tener por sus servicios en la transición o el reconocimiento por su papel heroico la noche del 23 de febrero de 1981; sí, esa noche fue un héroe, ¿pero antes de ese momento cuál fue su verdadera participación en la preparación del golpe?

Maquiavelo lo afirmaba hace 500 años, solo hay dos formas de dominación: repúblicas o monarquías. En el siglo XVI se unificaron diversos reinos y con los Habsburgo (o Casa de Austria) nació la monarquía española, rama que reinó durante dos siglos ya que a partir de 1700 los Austria perdieron la sucesión dinástica y con ello llegaron los Borbón quienes desde entonces han ejercido la jefatura del Estado con más pena que gloria como lo demuestran la conducta indolente, disipada, equivocada, abusiva y torpe de la mayoría de los reyes en estos 300 años.

La monarquía en España se ha interrumpido cuatro veces en los dos últimos siglos, en 1808 Carlos IV y Fernando VII abdicaron en favor de Napoleón; durante once meses (1873- 1874) existió la I República; en 1931 nació la II República que subsistió hasta 1939; de 1936 (o 1939) a 1975 Francisco Franco fue el jefe de Estado pero no a título de presidente o de rey ya que España no fue ni monarquía ni república, hecho singular en la historia de las naciones.

En 1947 Franco expidió una ley de sucesión que reconocía a Juan Carlos el nieto de Alfonso XIII, rey destronado en 1931 por los republicanos y quien en 1941 había cedido sus derechos a su quinto hijo (tercer varón) don Juan de Borbón ya que previamente sus hermanos mayores Alfonso y Jaime habían sido descartados por incapacidad y sus hermanas desplazadas por la Ley Sálica que establece la preferencia de los hombres y el desplazamiento de las mujeres en el orden sucesorio, situación que sucedió con Juan Carlos que tuvo una hermana mayor y con Felipe que tiene dos hermanas mayores que él, y quien de llegar a tener un hijo varón desplazaría a sus dos hijas actuales.

A don Juan de Borbón al nacer no le correspondía el trono pero sí al morir, sin embargo, la animadversión de Franco y la ambición de su hijo se lo impidieron, muerto Franco, ¿cuáles hubieran sido los obstáculos para que su hijo Juan Carlos le hubiera cedido el trono a su padre? ¿Por qué fue don Juan quien en 1977 cedió sus derechos al ya rey Juan Carlos?

Es cierto que en 1978 el pueblo español ratificó de manera abrumadora la Constitución y que en ésta se estableció como forma política la Monarquía parlamentaria, se reconoció al rey como jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia y se estableció (artículo 57.1) que “la Corona de España es hereditaria en los sucesores de don Juan Carlos I de Borbón”.

Tiempos traen nuevos tiempos, hace 35 años el pueblo español era mayoritariamente monárquico y rechazaba la república porque 35 años antes había provocado la atroz guerra civil; pero el rey Juan Carlos ha reinado casi 39 años (más tiempo que el que gobernó Franco), el desgaste que su imagen ha sufrido, la situación económica, corrupción galopante y los escándalos públicos tienen irritada a buena parte de España.

El reto de Felipe VI es preservar la monarquía, ante el creciente impulso de la causa republicana lo mejor sería que el mismo rey pida que se convoque a un referéndum para que el pueblo legitime una monarquía decadente o decida la forma republicana.

 

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