Al Derecho

Adiós a Gabriel

En la vida se tiene oportunidad de conocer a muchas personas, algunas nos agradan mucho, otras menos, y quizá la mayor parte al final nos son indiferentes. El sábado 13 de septiembre pasado asistí al Informe del doctor Pedro Sánchez Orozco, presidente municipal de Cuautitlán de García Barragán, municipio ubicado 75 kilómetros de Autlán con rumbo al sureste (camino a la sierra), ahí conocí al doctor Gabriel Gómez Michel, diputado federal por ese distrito.

Recuerdo mucho su enigmática sonrisa cuando le platicaba que entre 1980 y 1982 años visité con frecuencia El Grullo, municipio de donde era oriundo y lugar en el que radicaba, sus respuestas siempre fueron lacónicas, respetuosas de las personas, a nadie criticó y de nadie hizo alusiones  negativas, tengo grabada la risita que esbozaba cuando le platicaba algunas anécdotas que me sucedieron en esas andanzas, risilla que interpreté como si él estuviera pensando “¡en aquel entonces yo era menor de edad!”.

Al tratarle temas de índole política más que respuestas largas o analíticas su respuesta fue: “No sé que ando haciendo como diputado, yo no soy político, soy un simple pediatra de pueblo”, lo que me parece que reflejaba su sencillez como persona y una cierta displicencia por la política (aunque no estoy muy seguro de esto último pues no llegué a conocerlo mejor).

Cuando anunciaron que yo tenía que hacer uso de la palabra, Gabriel me sugirió: “Resalta que la principal característica del municipio de Cuautitlán es que el 70 por ciento de sus habitantes son indígenas ya que eso los hace sentir muy orgullosos”.

En nuestra primera, por desgracia, única conversación, pudimos hablar del proyecto que tiene el doctor Sánchez Orozco para que se construya un hospital en Cuautitlán, me dio la impresión que ambos médicos venían trabajando conjuntamente para llevar adelante esa obra tan indispensable para miles de habitantes que no tienen ningún centro médico y que para la menor atención de su salud deben recorrer más de una hora para llegar a Autlán, algo del todo injusto.

El diputado Gómez Michel reiteró su compromiso de apoyar la construcción de ese hospital y me platicó de los esfuerzos que estaba haciendo ante la Secretaría de Salud, la gestión para obtener fondos de diferentes programas y su insistencia para que se asignara alguna partida en el presupuesto federal. Una semana después este y muchos proyectos más se vieron truncados de manera intempestiva por la forma tan despiadada como fue sacrificado Gabriel.

La muerte de Heriberto Núñez Ramos y de Gabriel Gómez llenó de consternación a toda una región de Jalisco, las muestras de dolor en sus funerales así lo demuestran, pero no solo ha habido congoja, también han sido patentes las expresiones de agradecimiento de su pueblo por tantas cosas buenas que Gabriel hizo como médico y como servidor público.

El sacrificio de este hombre bueno debe tener un sentido trascendente, se deben unir esfuerzos para hacer realidad algunos de los proyectos que él impulsó en vida, el mejor homenaje que se puede hacer a la memoria de este legislador es construir algunas de las obras que él gestionó, recordarlo solo con frases bellas y elocuentes no es suficiente, exaltar sus virtudes o rendirle homenajes populares es merecido pero seguramente a él le gustaría más ver que se hicieran inversiones públicas en el distrito que representaba pues son tantas las carencias en esa región que hacer algo útil es mejor que poner su nombre en la placa de una calle o de una obra, pero si el objetivo fuera ese, ninguna sería más necesaria, útil, y diría yo, imprescindible, que la del hospital de Cuautitlán.

Ojalá se puedan conjugar las voluntades para hacer posible la construcción y el funcionamiento de ese nosocomio que tan necesario es para miles de habitantes que ahora se sienten no solo lejanos sino en muchos sentidos abandonados, sobre todo los que viven en las decenas de poblados de ese municipio.

El coro del himno de Jalisco dice: “Jaliscienses la Patria nos llama tremolando el pendón tricolor recordando la casta valiente que a Jalisco su vida ofrendó”, seguramente Gabriel Gómez Michel será recordado como un valiente que ofrendó su vida por servir a Jalisco.

 

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