Género en su tinta

Repensar la familia

El pasado diez de mayo, así como cada diez de mayo en años anteriores, se ha celebrado el día de la madre en el país.

Ocasiones como esta nos invita a la reflexión al torno de la problemática social, y específicamente a las cuestiones de género. Un tema que en particular atrapa la atención, no sólo de los estudiosos de los fenómenos sociales, sino del público en general es la relación de la familia con la sociedad. 

En torno a este tema, la relación de la familia y la sociedad, hay posturas y teorías en extremo diversas que van desde las más conservadoras adoptadas por los grupos e individuos de derecha hasta las más liberales, favorecidas por grupos e individuos con tendencia a la izquierda política. Estas posturas son frecuentemente antagónicas, sin embargo en algo pueden acordar los distintos grupos sociales: la familia, y en particular el papel de la madre se ha ido modificando al paso de los años. Algunos le llaman crisis y otros le llaman transformación. 

Este fenómeno es comúnmente llamado Desintegración familiar, definida comúnmente como disolución del núcleo familiar.

La desintegración familiar es nombrada por un amplio segmento de la población como la raíz de todos los males sociales contemporáneos, es también común que se culpe a la mujer por  incumplir en el rol doméstico, sus roles como ama de casa, cuidadora de tiempo completo y perpetuadora de la familia.

Tal incumplimiento, lleva al descuido de la crianza de los hijos, de las relaciones amorosas y como consecuencia final, a una crisis violenta de la misma estructura de la sociedad; al menos eso piensan ciertos sectores de la población. 

Sin embargo, muchos de estos rompimientos son ineludibles, influenciados por variadas fuerzas económicas, políticas y hasta científico-tecnológicas que modifican la esencia misma de la familia. Y en opinión de esta autora, este fenómeno se utiliza frecuentemente como explicación superficial de los males sociales, colocando el peso de la responsabilidad de mantener “unido” el núcleo familiar y por lo tanto la sociedad entera en la pareja (y que usualmente sólo se enfoca en el rol de la madre) sin tomar en cuenta el distinto tipo de fuerzas que puedan intervenir en la creación y mantenimiento de las uniones familiares.

Es así que la clásica fórmula de mama-papá-hijos en la que la madre funge el rol doméstico y de crianza, y el padre el rol de la fuerza económica y disciplinaria suele ser un ideal incompleto, esta fórmula también queda corta al momento de estudiar a la familia contemporánea y sus relaciones con la sociedad en general. 


carla.j.ruiz@gmail.com