Género en su tinta

GÉNERO Y VIOLENCIA II

Como se mencionó en la primera parte de este artículo (26/06/2014), a  hombres y mujeresse les identifica con ciertas generalizaciones que se les asignan de acuerdo con sus características biológicas, es decir,según su sexo. A estas generalizaciones se les llama estereotipos de género. Éstos usualmente denotan características dicotómicas, es decir, contrarias las unas de las otras: las mujeres son consideradas maternales, cálidas, expresivas, pero impredecibles y poco confiables; además de pasivas, dependientes, débiles, ingenuas,  a la vez que crueles y manipuladoras. Los hombres se consideran más desprendidos a la familia, menos sentimentales e inclusive insensibles, poco empáticos, predecibles, dignos de confianza; los hombres también se consideran activos, independientes, fuertes, asertivos, sinceros y directos.Los roles de género afectan el desarrollo de mujeres y hombres yal mismo tiempo causan efectos en el entramado social. Uno de estos efectos es la violencia de género, ya que en el caso de los hombres, ser violento se considera una de sus “características orgánicas” es decir,  natural, y que poseesu origen en la propia biología del individuo. Nada más falso, ya que de ser cierto esto, todos los hombres, sin excepción, serían violentosEl análisis de los estereotipos de género nos ofrece una visión en torno a la problemática de la violencia. De esta manera el estudio de los estereotipos de género nos acerca un poco más a la comprensión de las complejas relaciones de la violencia de género, lo que con suerte, nos llevará a la construcción de posibles soluciones (políticas públicas) que traigan bienestar a la ciudadanía. En la tercera parte de este artículo, se describirán las formas específicas en que la violencia se expresa y afecta a los individuos de acuerdo al género asignado. En particular, se analizarán las formas de la violencia que hanestado presentes en la Región Lagunera en los últimos años.