La letra desobediente

Novo y Rivera

No fue un recorrido por la Ciudad de México de Salvador Novo, el autor de Nueva Grandeza Mexicana, una de las mejores crónicas para entender a México. Fue un recorrido por la persona de Salvador, quien escribió la obra de Novo y se ocupó —y vivió a pulmón— de la Ciudad de México.

De cuando lo personal es la obra. O sea, las calidades secretas y entrañables de un personaje de la vida pública repudiado por escritores y pintores —Diego Rivera a la cabeza—, donde el machismo se imponía contra la homosexualidad del escritor que hizo un poema de confesión: "Los que tenemos unas manos que no nos pertenecen...".

Novo regresa a la Ciudad de México que lo amó —pero también lo despreció, lo estigmatizó lo denigró—, para recrear las luchas por los derechos cívicos que hoy otorga la que, dicen, es la ciudad de la esperanza: desde la persecución de los homosexuales en tiempos de la Colonia, a los murales de Diego Rivera en las escalinatas del Palacio de Gobierno en el Zócalo, o en los muros del edificio de la Secretaría de Educación Pública, donde el pintor hace un retrato del escritor, ligando con gente del pueblo. Mejor escenario que las obras de Rivera para contar las vicisitudes que vivieron aquellos personajes de la vida pública, imposible. Compartimos en el recorrido una lucha de criterios donde lo personal es político, y viceversa.

Una ciudad no se descubre sin sus personajes literarios o pictóricos. Salvador Novo es uno de esos grandes escritores, y Rivera, su antagonista. Con la ciudad como eje central, la intención del recorrido y el encuentro entre ellos en tiempo actual es que se den la mano la pintura y la literatura hoy, donde los derechos cívicos han avanzado, tanto, como vivir el respeto de las diferencias sexuales.

De eso trató la conversación-debate que tuvimos el 11 de julio, invitados por la Secretaría de Cultura en sus "recorridos literarios". La repetiremos el 14 de agosto, pero esta vez serán la Alameda Central y la Avenida Juárez los escenarios, para terminar en el Museo de Sitio de Diego Rivera. Anímese. La experiencia es nueva para el que escribe y refresca la disputa por el derecho a ser iguales en esta Ciudad de México.

Eso sí: se pide a los participantes amplitud de criterio. Y dos lecturas, mínimo: "Nueva Grandeza Mexicana", de Novo, y "Salvador Novo, lo marginal en el centro", de Carlos Monsiváis.

Conste. No se rajen.

Twitter: @Braulio_Peralta