La letra desobediente

Paz y “Monsi”

En 1977 se dio uno de los debates más inteligentes entre dos intelectuales: Octavio Paz y Carlos Monsiváis. Se dijeron todo. Desde que Monsiváis “no es un hombre de ideas sino de ocurrencias”, hasta que Paz “no es un hombre de ideas sino de recetas”. El “boticario y el ocurrente” dieron una lección para confrontarse en torno a la democracia, el capitalismo, los socialismos y la libertad de conciencia.             

Monsiváis —sin menospreciar la obra literaria de Paz—, le reclama generalizaciones sobre un grupo de intelectuales considerados de izquierda que, dice Paz, “sufre una suerte de parálisis intelectual. Es una izquierda murmuradora y retobona que piensa poco y discute mucho. Una izquierda sin imaginación”.  Una izquierda, responde Monsiváis, que se ha “enfrentado en toda la provincia a los odios caciquiles y a la irracionalidad homicida de gobernadores, porros y guardias blancas”, así como “los detenidos y torturados  y desaparecidos”. La izquierda es “la alternativa más coherente y valiosa para el país”. Paz responde:

 “Mi crítica al pensamiento mexicano de izquierda —no a los militantes o a las víctimas— es su aceptación a medias de los hechos y su incapacidad para deducir de ellos las consecuencias necesarias (… ) La derecha tiene más interés en sus intereses  que en sus ideas, mientras que la izquierda que si se interesa en las ideas argumenta mal, con timidez y sin rigor ni libertad crítica”.

Monsiváis revira, Paz insiste. Leemos a dos intelectuales discutir el proyecto de izquierda que fracasó con los gobiernos de la antigua Unión Soviética y el resto del Bloque Socialista, que hizo aportes en Cuba y Nicaragua, sí, pero no han sido éxitos de cara a la población, sí al servicio de los líderes que comandan esas naciones. En México —en el Distrito Federal— se avizoran cambios sobre la ciudad y sus habitantes, pero en Michoacán, después que la izquierda ganó las elecciones con el PRD, regresó ese mismo poder al PRI y es un Estado ingobernable por la violencia y la corrupción.

Ganó la democracia con el debate publicado en Proceso. Hay que leerlo completo: Es un aporte invaluable entre un poeta y un cronista, lejos de los estalinistas que aún persisten. No se había dado la posibilidad del diálogo entre un hombre, Paz, que hablaba a la izquierda sin respuesta posible: Monsiváis le tomó la palabra.

El debate es vigente, como si fuera hoy.

Twitter: @Braulio_Peralta