La letra desobediente

Libros 2013/I

No sé si son los mejores de 2013, pero sí los que me impactaron. Leí en plena libertad, alejado del mundo editorial o periodístico, donde se lee por compromiso, no siempre por placer. El orden nada tiene que ver con el gusto. Van los libros de mi biblioteca personal:

1.-Ensayo. Marc Fumaroli: París-NuevaYork-París. Viaje al mundo de las artes y las imágenes. Editorial El Acantilado. Si le interesa saber la confrontación entre pintura o arte contemporáneo, esta obra es imprescindible. Las conclusiones las toma uno. El autor pone énfasis en ese marketing sin alma que ha crecido entre el arte y la cultura. La historia se encargará del final de la disputa.

2.- Testimonio. Henning Mankell: Moriré, pero mi memoria sobrevivirá. Una reflexión personal sobre el sida. Editorial Tusquets. Crónica sobre el VIH en África, olvidada del mundo. Acaso en Navidad abra su pecho para solidarizarse con un continente esquilmado. Seropositivos a los que casi nadie voltea: por negros, pobres o porque Dios no es parejo. Estremecedor, no: concientizador.

3.- Crónica. Günter Wallraff: Con los perdedores del mejor de los mundos. Editorial Anagrama. La verdad de las mentiras de Starbucks, empresa trasnacional que trata a sus empleados como “accionistas”, aunque explotados. O del mobbing empresarial, que exige renunciar al trabajo y tomar la jubilación para quienes llegan a los 60 años. Wallraff tiene un compromiso con causas sociales que no leo en Tom Wolfe.

4.- Autobiografía. Tennessee Williams: Memorias. Editorial Bruguera. Si ser escritor es ser libre, no todos los autores que dicen serlo lo son: hay que desnudarse. En la biografía descarada del dramaturgo, hay encuere: cero reclusión, depresión y liberación, vida sin hijos, gay público, la obra y la crítica, y muchos, múltiples chismes de actores y actrices famosos. Una autobiografía sin tapujos.

5.- Novela y cuentos. Guillermo Arreola: Traición a domicilio. Editorial Joaquín Mortiz. Si hubiera una frase para recomendarla, sería: lenguaje e historias como un nudo donde el lector se descubre y se libera. Paisaje gramatical donde el inconsciente despierta y sueña. Narrativa donde la memoria autoral muta a colectiva. Donde las vidas son pinturas, y la abstracción tiene existencia.

No todos son de 2013. Hay atraso en lecturas cuando uno se protege de la “novedad”. Finalizo la lista el próximo lunes.

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