La letra desobediente

Hospital Civil

En el Hospital Civil de Tuxpan se oyen las quejas del centro de salud, con "tercer nivel" de atención:

—Ni cuando se anunciaron en 2012 mejoras para equiparlo con la mejor infraestructura y hacerlo de segundo nivel, el deterioro del edificio e inmobiliario, el equipamiento de aparatos modernos y el servicio al público siguen deplorables. Aquí la gente se muere si no traen para comprar sus medicinas, porque no tienen siquiera una aspirina para el enfermo, o hacen fuera del hospital los análisis clínicos

—Sí, pero también vale decir que hay familiares que vienen a dejar a sus pacientes y los abandonan– desaparecen–, y es el servicio de salud quien les ha salvado la vida a muchos de esos enfermos. Yo conozco al menos cuatro casos de pacientes que abandonaron sus parientes y aquí los atendieron gratuitamente, por médicos y enfermeras que compraron las medicinas y sus análisis clínicos. Una sola persona murió y fue a parar a la fosa común sin que nadie reclamara. O el caso del niño abandonado que al final el DIF se hizo cargo de él...

—Este hospital tiene 63 años funcionando sin que el gobierno de Veracruz atienda necesidades que urgen. Los corruptos se gastan el dinero de salud en campañas políticas, lo que le corresponde al hospital. El personal hace lo que puede con lo que tiene que, es cierto, no es nada más que su servicio social. No es la gente que lo atiende, es la política gubernamental que olvida su deber...

A la entrada del hospital la familia reúne sus monedas para solventar los gastos de una paciente. Se pelean por el quién dio más que otro. De repente, una mujer estalla en cólera y mienta la madre a un hombre porque las cosas no se hacen como ella quisiera. "Ahí se ven", y desaparece. Dentro del Hospital, una anciana de 93 años que no tiene responsabilidad alguna se debate en su lucha contra un accidente vascular cerebral.

Los gobiernos y los hospitales se lavan las manos de las desgracias humanas que provocan riñas familiares porque el dinero no alcanza. Los impuestos de los ciudadanos, tampoco. O sí, pero lo gastan en publicidad para los candidatos a gobernadores de la próxima contienda electoral.

Una doctora acaba de llegar a Tuxpan. Viene con ganas de trabajar. Le cargan la mano sus iguales. La burocracia se instala en el nosocomio. O te acostumbras o peleas contra la realidad.

Ese es el infierno que atestigüé el fin de semana...

Twitter: @Braulio_Peralta