La letra desobediente

Esa puerta

Lo tenemos que hacer con Marta Lamas y su revista Debate Feminista. No puede ser de otra forma.

Se hizo como mandó. Había escrito los textos en la revista, desde 1994. Carlos Monsiváis nunca creyó que lo gay tuviera éxito editorial. Y sí, el libro fue un fracaso de ventas.

La obra, un ajuste de cuentas contra la homofobia del mundo intelectual, político y cultural del México de 1901, hasta el siglo XXI: una respuesta a quienes preguntan cómo es la vida de los homosexuales en tiempos de machismo nacional, que no cesa.

Si "lo que no se nombra con detalle no existe", Monsiváis recurre a la historia oral y escrita para recordarnos como "la carcajada, el peso de la ley y el desprecio integran el comité de recepción de los homosexuales en el siglo XX". Aquí nacieron los 41 maricones, número que heterosexuales evaden cada instante, por sinónimo de puto.

La vida nocturna estaba prohibida para sodomitas, pero Monsiváis recrea espacios que en los años 40 aparecen por vez primera, no sin describir con detalle y afilada escritura las consecuencias de ser descubiertos por la policía o la familia: los amigos del prejuicio como verdad.

El único territorio posible para sobrevivir como gay era la Ciudad de México, y aun así la saña se ensaña con ellos. Los Comités de Defensa de la Moral pro clero no permiten un país donde la norma sea la educación sexual. La ciudad admite el anonimato, ahí donde los homosexuales, agazapados, pueden liberarse. Los que salen de su escondite son atrapados por la doble moral y pagan sus consecuencias.

Había que ser casado para la doble vida que un homosexual, entrampado en la conciencia social, debía vivir. El machismo no es exclusivo de heterosexuales. Los homosexuales son sus propios enemigos y denuncian aquello de lo que adolecen. La mofa puede ser casi la mentalidad de un asesino ante la presa, para no ser descubierto. O atreverse a ser un solterón para encontrar un resquicio a su autonomía sexual. Los que se atrevían a ser se arriesgaban a aquello que llaman "faltas a la moral".

Que se abra esa puerta. Crónicas y ensayos sobre la diversidad sexual es un libro profundo, un clásico sobre el tema. Como gay es como quiero recordar al gran Monsi.

Aclaración: escribí en mi columna pasada, Partido Revolucionario de los trabajadores, cuando era Partido de la Revolución Democrática. Un error. Mis disculpas al público que lo leyó.

Twitter: @Braulio_Peralta