La letra desobediente

70 actos gay

El que no brinque es buga es la historia de 15 marchas gay en Monterrey. El libro cruza la frontera de ignominias, discriminación, odio y muertes de hombres y mujeres que aman diferente, la lucha civil contra quienes ven más importante la estatua de San Miguel Arcángel, que al presidente Benito Juárez consagrar la igualdad de raza, religión y sexo en la Constitución.

Daniela Mendoza Luna escribió de forma independiente, al margen de partidos e incluso los movimientos por la diversidad. Crónicas donde hasta alcanzar un espacio en los medios de comunicación para informar de los sucesos sigue siendo conflicto. Eso en pleno siglo XXI, muy lejos de la calumniada primera marcha de 1978, en la Ciudad de México... El tiempo sigue detenido para las demandas del colectivo LGBTTTIQ...

El libro tiene su importancia para la causa gay porque en ninguna otra capital de los estados de la República —incluida la Ciudad de México— se condensa esa historia, año tras año. En Monterrey se marcha por los derechos gay hace 16 años. Daniela Mendoza Luna nos cuenta desde la primera manifestación, hasta 2015. Proeza periodística. Quién sabe por qué razones ningún otro reportero lo había hecho. Gracias.

Nadie puede jurar que los conflictos contra matrimonios igualitarios, la adopción de hijos, o los crímenes por odio a gays han concluido. Luchas que en Monterrey, Mariaurora Mota y Mario Rodríguez Platas no han claudicado, y que las nuevas generaciones —Cuitláhuac Quiroga, Edgar Bryand, Wenceslao Bruciaga, entre otros que desconozco, prosiguen—.

Las crónicas de Daniela Mendoza Luna dan fe de las ofensas todo ese tiempo, y de las defensas de activistas gays por subsistir, persistir, sanar las heridas y lograr legitimar derechos humanos pichicateados por la falsa moral de buenas costumbres con permiso religioso.

Tuve la oportunidad de estar en el Festival Diversciudad que logró realizar 70 eventos en toda la ciudad de Monterrey, del 19 al 29 de julio. Allí, por primera vez los gays hacen un reconocimiento a Carlos Monsiváis al aceptarlo precursor de derechos gays junto con Nancy Cárdenas, por escribir el Manifiesto en defensa de los homosexuales en México, en 1975. Se habían tardado.

Arte y cultura abre ojos a ciegos que no quieren diversidad. La persistencia da frutos. Empieza a ser normal lo que se ocultó por sociedades mochas.

Sí: la lucha sigue.

Twitter: @Braulio_Peralta