La letra desobediente

Arte "narco"

Cine narco, teleseries narcas, literatura narca, instalaciones narcas… El tema ya es parte del arte y el consumo, a pesar de que la violencia deja crímenes sin justicia y muertos sin sepultura. Una frase en el filme de Ridley Scott, El abogado del crimen, da la medida de la tragedia: “la verdad no tiene temperatura”. Y una certeza: En el narcotráfico los dueños del negocio viven como aristócratas en los Estados Unidos. Trabajamos para ellos, morimos para ellos, negociamos con ellos. Pero nadie conoce a los protagonistas que ocasionan la tragedia contemporánea que vivimos.

Una pared ametrallada o cobijas ensangrentadas es una obra de arte porque una artista, Teresa Margolles, las presenta como prueba de realidad violenta, en un museo. La actriz Kate del Castillo se transfigura en la Reina del Pacífico; la real, sigue en litigios con la ley para descubrir si es culpable o inocente. El escritor Élmer Mendoza se convierte en la mejor prueba viva del tema literario sobre el narco —y hasta ingresa a la Academia de la Lengua. Amat Escalante gana por Heli a la mejor película en Cannes y convierte a su filme en lo mejor que se ha realizado en este lado de la frontera. Mientras, en Estados Unidos, los críticos de cine no saben cómo clasificar el último filme de Ridley Scott, El abogado del crimen (The Counselor), donde la única verdad es que, hasta el momento, nadie sabe dónde están esos, los grandes dueños del negocio de la droga. En Estados Unidos, sí, pero, ¿quiénes son con sus nombres y apellidos?

Lo que uno descubre al leer, ver y analizar el arte, es que los nombres de los narcos que trasiegan la droga NO son exactamente los dueños, apenas trabajadores de altos mandos, los verdaderos dueños del negocio. El filme de Oliver Stone, Salvajes, “ficcioniza” que en las pequeñas ciudades norteamericanas hay gente que se dedica a la venta de estupefacientes sin siquiera ensuciarse las manos. El filme de Scott —guión del gran escritor Cormac McCarthy— es el primero que señala, con gran conocimiento del lenguaje y profundidad filosófica, dónde se encuentran los asesinos que deciden las muertes de miles en las fronteras con México.  Es el primer intento serio por decir parte de la verdad en un negocio donde los presidentes de Estados Unidos y México seguramente tienen mejor información que el resto de los ciudadanos… Digo.