Articulista Invitado

Los objetivos más inteligentes, según los jóvenes mexicanos

Sus evaluaciones son realmente necesarias, debido a que los embajadores de la Organización de las Naciones Unidas todavía tienen una lista increíblemente larga de 169 metas, y no todas resultan sobresalientes.

En septiembre próximo, durante la asamblea de la Organización de las Naciones Unidas, 193 gobiernos anunciarán una serie de metas para mejorar el mundo hacia 2030. Recientemente, grupos de jóvenes mexicanos reunidos en foros, realizados en Tijuana, Querétaro y Ciudad de México, discutieron la agenda de desarrollo post-2015 y decidieron cuáles objetivos deberían estar —de acuerdo con ellos— entre los principales en la lista de prioridades mundiales de la ONU.

En cuatro encuentros de una serie mundial de foros juveniles post-2015 (organizados por el Copenhagen Consensus Center junto a El Colegio de la Frontera Norte, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos) 109 jóvenes mexicanos leyeron y discutieron la investigación de 82 de los principales economistas del mundo y priorizaron los objetivos que logran la máxima relación valor-precio.

Sus evaluaciones son realmente necesarias, debido a que los embajadores de la ONU todavía tienen una lista increíblemente larga de 169 objetivos, y no todos son sobresalientes. Algunos objetivos generan altos beneficios económicos, sociales y ambientales por sus costos, mientras que otros cuestan una fortuna y aportan poco beneficio. Es conveniente que los jóvenes ayuden a guiar la elección final de objetivos prioritarios, ya que se trata de su futuro.

Muchos de los principales desafíos son particularmente agudos en América Latina, por lo que no es de extrañar que la juventud mexicana se centrara en las realidades regionales. En total, los jóvenes de México no eligieron 169 objetivos, sino un conjunto mucho menor de siete como lo más importante.

Estas siete prioridades en el orden en que fueron clasificadas, empezando por la más importante, son acceso universal a la anticoncepción, reducir la desnutrición infantil, eliminar la violencia contra mujeres y niñas, mayor gasto en salud para los mil millones más pobres, duplicar la medicación contra el VIH para los más enfermos, abrir los mercados mundiales para alimentos y textiles, así como permitir más migración.

Los siete objetivos se centran en la salud o la movilidad social, por lo que queda claro que los jóvenes estudiantes defienden estas prioridades por sobre otras.

Los jóvenes destacaron el acceso universal a la anticoncepción como la prioridad más relevante. Al permitirles controlar el número y el intervalo entre los hijos, las mujeres estarían en mejores condiciones para hacer frente a la crianza. También podrían prevenir el embarazo no deseado, lo que les permitiría seguir mejorando su educación y elevar sus niveles laborales. Esto tiene enormes beneficios con valor de 120 pesos por cada uno gastado.

Como segundo objetivo de la lista encontramos reducir la desnutrición infantil. A escala mundial, millones de niños se ven privados de una nutrición adecuada. En México alrededor de 14 por ciento de los niños menores de cinco años sufre retraso del crecimiento. Gastar una pequeña cantidad en la nutrición de un niño para proporcionar suplementos, mejorar el equilibrio de la dieta y desparasitar retribuye generosamente con un rendimiento promedio de alrededor de 45 pesos por cada uno invertido. Alimentar a los niños y comenzar temprano no solo es un imperativo moral, sino que también tiene mucho sentido económico y es la razón por la cual la juventud mexicana lo seleccionó como prioridad.

Erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas es el tercer objetivo en orden de prioridad. El costo total de la violencia contra las mujeres es tremendo, y con más de 12 por ciento de las mujeres en América Latina habiendo experimentado violencia, no es ninguna sorpresa que esto haya causado 153 mil millones de dólares de pérdida del PBI en 2012 en México. Una merma anual adicional de 127 mil millones de dólares del PBI es causada por la violencia hacia los niños.

Ofrecer servicios básicos de salud a la gente es prioritario y hacerlo para enfermedades como el VIH/sida es de gran importancia. A escala mundial, 35 millones de personas viven con el VIH y en México 180 mil son seropositivos. Los jóvenes mexicanos coincidieron en que duplicar la medicación para el VIH para los más enfermos es un objetivo que la comunidad internacional debe adoptar.

Hacia el final de la lista de prioridades encontramos abrir los mercados mundiales para la alimentación y textiles. A pesar de estar en los últimos puestos, aún se encuentra entre las prioridades y es un objetivo que ha demostrado ser muy beneficioso económicamente, proporcionando casi 2 mil 11 pesos por peso gastado. En 2030, cada persona en México habría ganado un promedio de 2 mil 850 dólares en ingresos adicionales.

Establecer este tipo de priorización es valiente de parte de estos jóvenes, hombres y mujeres, porque es difícil, pero también necesario, mostrar lo que es más importante. Es, después de todo, su futuro. Espero poder llevar su lista, junto con las de otros foros de jóvenes de África, Asia y América Latina ante las Naciones Unidas en Nueva York, para ayudar a los embajadores a tomar las mejores decisiones.

El Copenhagen Consensus Center trabaja con más de un centenar de los principales economistas del mundo y siete premios Nobel para identificar las soluciones mundiales más inteligentes.

PRIORIDADES SELECCIONADAS

1. Acceso universal a la anticoncepción.

2. Reducir la malnutrición infantil.

3. Erradicar la violencia contra mujeres y niñas.

4. Mayor gasto en salud para los mil millones más pobres.

5. Duplicar la medicación contra VIH para los más enfermos.

6. Abrir el mercado mundial para alimentos y textiles.

7. Permitir más migración.

 

*Presidente del Copenhagen Consensus Center.