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Semana Santa y sociedad secular

Semana santa, conocida también como la semana mayor, es uno de los momentos litúrgicos más importante en el cristianismo. La Semana Santa es ante todo una conmemoración de un hecho histórico que ocurrió hace más 2 mil años. Es decir, es parte de la memoria del cristianismo que celebra la muerte y la resurrección de Jesús. Dicho de otra manera, la Semana Santa celebra la mayor oferta de la fe cristiana: el triunfo a la muerte que es la resurrección. En la historia, la semana mayor fue un momento denso de oración, recogimiento y la reflexión en torno a los misterios de la pasión y muerte de Jesús. Es un período intenso de 7 días que comienza con el Domingo de Ramos y culmina con el Domingo de Resurrección. Cuando se menciona la pasión, representa el momento culminante y dramático de toda la historia de Jesús de Nazaret. Es el proceso hacia la crucifixión o camino al Calvario. La Pascua es la resurrección y se celebra como fiesta la semana posterior al sacrificio. La Semana Santa está cargada de simbolismos que fundamentan la liturgia como es la última cena que da contenidos rituales a la misa. El pueblo judío celebraba la fiesta de pascua en recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera luna llena de primavera. Esta fecha la fijaban en base al año lunar y no al año solar de nuestro calendario moderno. Es por esta razón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se le hace coincidir con la luna llena. Durante la Semana Santa, el católico cumple con diversos actos, como: procesiones, escenificación del drama de la muerte y pasión de Cristo. Los penitentes se someten a duras cargas como símbolo de su auto sacrificio y, en el día Viernes Santo, los fieles deben de guardar ayuno y abstenerse de comer carne. En la colonia esta liturgia daba sentido a toda la sociedad desde el recogimiento de la Cuaresma, es decir, los cuarenta días a la celebración de la Semana mayor.

Con la secularización de la sociedad poco queda de una tradición absoluta. Cada región tiene sus particularidades como la del Cerro de la Estrella en Iztapalapa que empata con una deidad mesoamericana y es una de las más multitudinarias de América. O las celebraciones de Taxco, marcado los salvajes flagelos que se infringen los procesantes. O la Marcha del Silencio que ejecutan encapuchados en San Luis. Hoy día en el México moderno la Semana Santa es referente a días de asueto y descanso. Miles de personas vacacionan en playas y se alejan de las pesadas rutinas laborales. La Iglesia cuestiona esta paganización de una fecha sagrada pero la dura rutina de trabajo, vivencia urbana y stress lleva a que toda esta tradición se vaya vaciando de contenidos. Y hoy la Semana Santa es equivalente a merecidas vacaciones ¿usted cómo la celebra?